Que la cantante británica no para de viajar no pilla a nadie de sorpresa y es ya un meme fomentado hasta por ella misma, pero verla pasear de blanco entre las calles de la isla siciliana lleva sus vacaciones perpetuas a otro nivel.
Italia y las bodas parecen hechas la una para la otra. El país ha acogido decenas de ceremonias de alto perfil, entre ellas las de George Clooney y Amal Alamuddin en Venecia, Kim Kardashian y Kanye West en Florencia o Emily Blunt y John Krasinski en el lago de Como.
Ahora, según la prensa, Dua Lipa y su pareja, Callum Turner, planean una celebración de tres días en Palermo, la capital siciliana. Las inminentes nupcias de la cantante británica pueden hacer que este destino mediterráneo pase a ocupar un lugar mucho más destacado en el escaparate internacional.
En 2025, Dua Lipa y Turner se alojaron en Villa Igiea, un histórico hotel 'art nouveau' con vistas al 'mare nostrum' que se perfila como el lugar elegido para la boda. El establecimiento, un gran edificio color coral que parece un palacio neomedieval levantado sobre la costa, está acostumbrado a recibir a huéspedes ilustres, desde miembros de la realeza hasta estrellas de Hollywood. En el interior hay salones de la 'Belle Époque' decorados con frescos y, en el exterior, jardines en terrazas y una piscina infinita.
Villa Igiea está considerada la crème de la crème de las opciones de alojamiento de lujo en Palermo. Otros posibles escenarios para dar el sí quiero son el Grand Hotel et des Palmes, una residencia aristocrática del siglo XIX transformada en hotel en 1907. La reforma se confió al mismo arquitecto de Villa Igiea, Ernesto Basile, que llenó los salones de suntuosos estucos y relieves.
Otra joya art nouveau es el Grand Hotel Wagner, que toma su nombre del compositor Richard Wagner, quien residió allí varios meses. Sus espléndidos interiores exhiben columnas de mármol, valiosas alfombras y vidrieras pintadas a mano.
Enamorarse a través de la gastronomía
Durante su estancia en 2025, la pareja de futuros casados también se dejó tentar por algunos de los icónicos platos de Palermo, una apuesta segura para enamorarse tanto de la ciudad como de la persona con la que se viaja. La historia de fusión cultural de Sicilia, dominada a lo largo de los siglos por fenicios, romanos, bizantinos, árabes, normandos y los Borbones españoles, se refleja en una cocina compleja y llena de sabor.
Si va con prisa, pida una arancina en un puesto callejero. Aunque en la ciudad siciliana de Catania este bocado de risotto envuelto en una crujiente capa frita tiene forma de cono en homenaje al Etna, en Palermo se elabora en forma de bola. Quienes tengan buen estómago pueden probar el pane con la milza, un bocadillo de bazo que se encuentra fácilmente en mercados callejeros como Ballarò y Vucciri.
Si le pierde el dulce, pruebe un cannolo de la pastelería I Segreti del Chiostro, escondida en el monasterio de Santa Caterina d'Alessandria, donde en otro tiempo las monjas de clausura elaboraban dulces tradicionales. Estos se componen de crujientes tubos de masa frita, rellenos de un cremoso relleno de ricotta dulce y decorados con fruta confitada o pistachos.
Maravillarse con mármoles y mosaicos
La cultura mestiza de Palermo también se exhibe de forma espectacular en sus numerosos monumentos majestuosos. La arquitectura árabe-normanda de la ciudad está reconocida por la UNESCO e incluye la imponente catedral, con tumbas reales y una vista de infarto desde la azotea, así como el Palazzo dei Normanni, la residencia real más antigua de Europa, que alberga los deslumbrantes mosaicos de la Capilla Palatina.
Al pasear por el casco histórico, se atraviesa en numerosas ocasiones los Quattro Canti, un cruce en forma de plaza con cuatro fachadas ornamentadas en piedra que muestran estatuas de reyes españoles y alegorías de las estaciones.
Antes de darse el capricho de un cannolo, conviene detenerse en la iglesia de Santa Caterina d'Alessandria, cuyo interior revestido de mármol policromado es un estallido de querubines, escenas bíblicas, motivos florales y minuciosos detalles arquitectónicos. Para una velada romántica, puede reservar una función en el Teatro Massimo, el mayor teatro de la ópera de Italia, célebre por su excelente acústica.