Las crecientes críticas a la Justicia francesa tras el asesinato de Lyhanna, una niña de 11 años, reavivan el debate sobre los recursos judiciales, con pocos jueces disponibles, ¿cómo se compara Europa?
El asesinato de Lyhanna, una niña francesa de 11 años, ha desatado la indignación contra el sistema judicial del país, después de saberse que las autoridades no investigaron a fondo al presunto asesino pese a anteriores denuncias por abusos sexuales a menores.
La pequeña, identificada en la prensa solo como Lyhanna, desapareció el 29 de mayo cerca de la localidad suroccidental de Fleurance, después de ser vista por última vez subiendo al coche de un hombre.
Tras varios días de búsqueda, los investigadores hallaron el 4 de junio el cuerpo de una niña con la misma ropa que llevaba Lyhanna en un silo abandonado del cercano pueblo de Puycasquier.
Un padre de 41 años y con dos hijos, cuya hija era compañera de clase de Lyhanna, ha sido detenido como principal sospechoso. Había sido señalado en cuatro causas distintas relacionadas con niñas pequeñas en los últimos años, pero nunca se investigaron adecuadamente, lo que ha desatado la indignación pública y ha llevado al presidente Emmanuel Macron a denunciar unas lagunas "inaceptables" en el sistema de Justicia.
La noticia ha reavivado las críticas por la falta de inversión y de recursos en la Justicia francesa. Según el Consejo de Europa, Francia contaba en 2022 con unos 11 jueces profesionales por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea, situada en 22.
Cómo se sitúa el resto de Europa
La UE ha registrado una disminución de casi el 12% en el número de jueces profesionales entre 2024 y 2019, con 2024 contabilizando 70.348 jueces profesionales, según las últimas cifras de Eurostat.
Los países de Europa del Este cuentan tradicionalmente con un elevado número de jueces y de personal no togado por habitante, algo que el Consejo de Europa atribuye a la fuerte influencia del derecho germánico.
Se trata de un modelo ampliamente inquisitivo, en el que los jueces dirigen activamente el procedimiento, interrogan a los testigos y ordenan la práctica de pruebas, por lo que cada asunto requiere más tiempo y precisa de un número mayor de magistrados.
Los países con tradición de derecho germánico suelen tener además tribunales muy especializados, estructurados en varios niveles y formados por salas de varios jueces, en lugar de una sola persona al frente. En la UE, Croacia (42,4), Eslovenia (40,7) y Grecia (37,3) registraron en 2022 el mayor número de jueces profesionales por cada 100.000 habitantes.
Si se amplía la mirada al conjunto de Europa, Mónaco aparece como el país con más jueces profesionales según ese mismo indicador, con más de 102. A continuación figura Montenegro, empatado con Croacia con 42,4.
Por el contrario, los países de Europa occidental y meridional, cuyos sistemas jurídicos se basan en el derecho nórdico, el 'common law' o el derecho napoleónico, cuentan con menos jueces profesionales por cada 100.000 habitantes.
Aunque los países de derecho napoleónico también son inquisitoriales, sus sistemas no están tan fragmentados en ramas como los tribunales de tradición germánica, por lo que requieren menos personal.
Los países de 'common law', por su parte, utilizan un sistema acusatorio en el que los jueces actúan más como árbitros pasivos que resuelven las cuestiones de derecho y velan por el juego limpio. Como no dirigen ellos mismos la investigación, se necesitan menos jueces.
Irlanda (3,3), Dinamarca (6,5) y Malta (9) fueron en 2022 los países de la UE con menos jueces por cada 100.000 habitantes. En el conjunto de Europa, las cifras más bajas se dan sobre todo en los países del Reino Unido: Inglaterra y Gales cuentan con menos de tres jueces según ese mismo indicador, seguidas de Escocia (3,6) e Irlanda del Norte (3,7).
La disparidad de cifras se explica en parte por la diversidad de las organizaciones judiciales y de los sistemas jurídicos europeos. Por ejemplo, el bajo número de jueces profesionales por habitante en el Reino Unido se debe al elevado volumen de asuntos que dependen de los tribunales conocidos como Magistrates' Courts, formados por jueces legos, según el Consejo de Europa.
Además, ante la fuerte presión que soportan los sistemas judiciales en todo el continente, países como Austria, Alemania, Lituania, Portugal y Rumanía han adoptado medidas para hacer frente al descenso de candidatos a la carrera judicial registrado en los últimos años, aumentando los salarios o mejorando las condiciones de trabajo.
En cuanto a Francia, tras la tragedia de Lyhanna, el ministro de Justicia Gérald Darmanin ha ordenado a todos los fiscales del Estado revisar de aquí al 14 de julio 70.000 casos abiertos de violencia contra menores y tratarlos como una "prioridad absoluta".