Un estudio revela un giro en la percepción de la inmigración entre los jóvenes españoles, con más recelo y mayor exigencia de adaptación a las costumbres.
Una creciente percepción negativa hacia la inmigración se abre paso entre la juventud española. Según un estudio reciente sobre valores y actitudes de los jóvenes, una mayoría considera que la llegada de inmigrantes supone un desafío para la cultura, la seguridad y los recursos del país.
En concreto, el 72% de los jóvenes cree que los migrantes deben adaptarse a las costumbres españolas y no al contrario, mientras que un 60% opina que reciben demasiadas facilidades. Además, un 61% asocia la inmigración con el aumento de la delincuencia y la inseguridad.
El informe 'Jóvenes Españoles 2026' de la Fundación SM, basado en encuestas a miles de jóvenes de entre 15 y 29 años, refleja un cambio significativo respecto a años anteriores. La idea de vivir en una sociedad diversa ha perdido apoyo, pasando del 65% en 2020 al 42% en 2025.
Más preocupación por la inmigración y menos consenso
El estudio también muestra que la inmigración irregular se sitúa entre las principales preocupaciones de los jóvenes, que reclaman una mayor acción política en este ámbito.
En paralelo, crece la percepción de que hay "demasiados inmigrantes", una opinión que ha aumentado de forma notable en los últimos años. Este cambio de actitud se vincula, según los autores del informe, a una mayor preocupación por el acceso a recursos como el empleo o los servicios públicos.
Sin embargo, no todos los indicadores apuntan en la misma dirección. La creencia de que los inmigrantes "quitan el trabajo" ha ido disminuyendo con el tiempo y se sitúa actualmente en torno al 43%, mientras que aproximadamente la mitad de los jóvenes reconoce que la inmigración es necesaria desde el punto de vista económico.