La esposa de Pedro Sánchez ha denunciado al agitador Vito Quiles por una presunta agresión en un restaurante de Madrid. La Guardia Civil investiga el incidente, que ha desatado una fuerte polémica política.
Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha formalizado una denuncia contra el agitador Vito Quiles por un presunto episodio de agresión e intimidación ocurrido en un restaurante de Madrid, que fue grabado y difundido en una versión editada por el propio Quiles.
El incidente tuvo lugar cuando el activista abordó a Gómez en el interior del local y presuntamente trató de impedirle salir, en un comportamiento que la Moncloa ha calificado de "agresión" y "acoso". Posteriormente, el agitador la siguió hasta el exterior mientras ella se dirigía al vehículo de sus escoltas.
La Guardia Civil ya ha recogido las grabaciones del establecimiento para esclarecer lo ocurrido. Por su parte, Quiles ha difundido en redes sociales un vídeo editado del incidente en el que se le ve persiguiendo a Gómez y lanzándole preguntas, pero ya fuera del local.
El caso ha generado una fuerte reacción y división política. Desde el Gobierno advierten de que este tipo de comportamientos "no se pueden normalizar" y alertan del riesgo de alimentar el odio. Por su parte, la oposición ha cuestionado la versión de los hechos de Moncloa y pide que se esclarezca lo sucedido.
La portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, defendió abiertamente al agitador Quiles, asegurando que entiende "que haya 'periodistas' que quieren hacerle preguntas a la señora Begoña Gómez", aunque condenó cualquier acto de violencia o agresión.
La denuncia se produce en un contexto en el que Begoña Gómez está siendo investigada judicialmente por presuntos delitos relacionados con tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios y apropiación indebida, en una causa abierta tras una denuncia presentada por la entidad Manos Limpias. La propia Gómez ha negado cualquier irregularidad y su defensa sostiene que los hechos denunciados carecen de base.
Un patrón de acoso y denuncias
Según el entorno de Gómez, el episodio forma parte de un patrón de acoso, mientras que Quiles niega las acusaciones y sostiene que fue él quien sufrió una agresión durante el altercado, una versión de la que el Partido Popular se ha hecho eco. La denuncia abre ahora una investigación para determinar las responsabilidades.
Quiles ha mantenido vínculos con dirigentes y actos del ámbito de la derecha política durante años. De hecho, el día previo al incidente fue visto cómo compartía mesa en la cafetería del Senado con tres senadores del Partido Popular, según informó 'Mañaneros 360' de 'TVE'.
Recientemente, fue incorporado al cierre de campaña del Partido Popular en Aragón, encabezado por Jorge Azcón, donde participó en el acto junto a otros invitados. Se dio a conocer principalmente a través de redes sociales y de sus intervenciones como 'reportero', con un estilo confrontativo en ruedas de prensa y en la calle, que posteriormente difunde en vídeo.
Su trayectoria también incluye colaboraciones con el entorno del agitador político Alvise Pérez y su participación en iniciativas como la candidatura de Se Acabó La Fiesta en las elecciones europeas.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha condenado en varias ocasiones las actitudes de Vito Quiles. En abril de este año, criticó su "acoso" y su "ignominiosa actuación" contra el periodista Javier Ruiz. Asimismo, en junio de 2024 rechazó ampararlo tras las declaraciones del ministro Óscar Puente, al considerar que sus informaciones no cumplían el principio de veracidad y que la FAPE no podía dar cobertura a "ciudadanos que no tienen la condición de periodista".
Además, Quiles afronta varios frentes judiciales. Entre ellos, la acusación particular de Rubén Sánchez, secretario general de FACUA, solicita para él nueve años de prisión por tres delitos continuados de calumnias con agravante de odio ideológico, además de injurias con publicidad y una indemnización de 60.000 euros.
Por otro lado, la Fiscalía ha pedido dos años de cárcel por un delito contra la dignidad y la integridad moral en relación con una entrevista a una mujer con discapacidad intelectual. A estas causas se suma la denuncia presentada por Begoña Gómez por el incidente ocurrido en Madrid.