El juez Juan Carlos Peinado procesa a Begoña Gómez por cuatro delitos y abre la vía hacia un posible juicio tras cerrar la instrucción del caso.
El juez Juan Carlos Peinado ha acordado procesar a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida, tras cerrar la instrucción de la causa.
El magistrado ha descartado el delito de intrusismo profesional por falta de pruebas, pero considera que existen indicios suficientes para continuar el procedimiento por los otros cuatro delitos.
La resolución afecta también a la asesora Cristina Álvarez y al empresario Juan Carlos Barrabés, igualmente procesados en el marco de esta investigación.
El juez ha dado ahora un plazo de cinco días a las partes para que soliciten la apertura de juicio oral o formulen sus escritos de defensa, en un paso previo a la eventual celebración del juicio.
La investigación se centra en la actividad desarrollada por Gómez en la Universidad Complutense de Madrid y en sus relaciones con empresarios en proyectos y colaboraciones profesionales impulsados desde esa institución.
El caso se inició en 2024 tras una denuncia de la organización Manos Limpias, a la que posteriormente se sumaron otras acusaciones populares. El propio juez llegó a expulsar a Manos Limpias de la causa en noviembre de 2025 por no haber abonado la fianza requerida para ejercer como acusación popular, aunque el procedimiento continuó.
Durante la instrucción, la Fiscalía ha solicitado en varias ocasiones el archivo de la causa, mientras que las acusaciones han defendido su continuidad. La decisión judicial sitúa el caso en su fase final antes de la posible apertura de juicio oral, en lugar de mencionar su posible celebración ante un jurado popular.
Choque político por el procesamiento de Begoña Gómez
El Gobierno ha cargado contra el juez Juan Carlos Peinado por proponer juzgar a Begoña Gómez por cuatro delitos, mientras el PP califica de "increíble" la situación de la mujer del presidente Pedro Sánchez.
El magistrado ha dado por concluida la instrucción y plantea que Gómez sea juzgada por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida. La resolución se ha conocido durante el viaje oficial del jefe del Ejecutivo a China, donde le acompaña su esposa, una coincidencia que desde el Gobierno y el PSOE consideran no casual.
El Ejecutivo ha mostrado su malestar por el contenido del auto, especialmente por referencias a "regímenes absolutistas", que juzga impropias de un sistema democrático. Varios ministros han salido en defensa de Gómez, como Félix Bolaños, que confía en que instancias superiores revoquen la decisión, o Jordi Hereu, que ha defendido su inocencia.
Desde el Partido Popular, Alma Ezcurra ha criticado duramente la situación, subrayando que Gómez se encuentra en Pekín y calificándola de "tetraprocesada". Los populares consideran el caso "absolutamente increíble" y cuestionan que un presidente tenga a su esposa en esta situación judicial.
Por su parte, el PSOE insiste en que la causa "carece de base" y la enmarca en una estrategia de la derecha y la ultraderecha, mientras que Sumar habla de una instrucción "cuestionable". En cambio, desde Vox, Ignacio Garriga ha celebrado la decisión judicial y ha pedido que el siguiente paso sea procesar al propio Sánchez.