Los estrechos vínculos de España con América Latina y su proximidad a Marruecos, uno de los principales productores de cannabis, la convierten en un punto de entrada clave de la droga en Europa.
La Policía española ha incautado lo que se cree que es un botín récord nacional de cocaína en un barco en el Océano Atlántico. La incautación podría alcanzar las 40 toneladas, según informó el lunes un sindicato de la Guardia Civil.
La Guardia Civil habría interceptado el viernes la embarcación en aguas internacionales frente a las Islas Canarias, deteniendo a una veintena de personas, según fuentes del sindicato mayoritario AUGC, la Asociación Unificada de Guardias Civiles.
Se calcula que se han incautado "entre 35 y 40 toneladas de cocaína", ya que la bodega "estaba completamente repleta" de fardos de la droga, lo que la convierte en "una incautación histórica", señalaron las fuentes.
El barco, que ahora está siendo inspeccionado en las Islas Canarias, había zarpado de la capital de Sierra Leona, Freetown, con destino a Bengasi, en Libia.
Pero el patrón de operaciones anteriores de este tipo sugiere que se debía a que su destino era la posterior descarga en buques más pequeños para su distribución en Europa porque "la descarga de este volumen de cocaína en Libia no tiene mucho sentido".
"Se necesitarían muchos buques, diferentes puertos, porque una descarga así en un solo puerto levantaría muchas sospechas. Así que probablemente la operación esté coordinada a través de redes internacionales", señalaron las fuentes de la AUGC.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró a la prensa en Madrid que la incautación "ha sido una de las mayores, no sólo a nivel nacional sino internacional", sin dar más detalles.
Una orden judicial obliga a mantener la investigación bajo secreto judicial, añadieron las fuentes de la AUGC. La Guardia Civil declinó confirmar los detalles de la operación.
Los estrechos vínculos de España con América Latina y su proximidad a Marruecos, uno de los principales productores de cannabis, la convierten en un punto de entrada clave de la droga en Europa.
En 2024, la Policía española se incautó de 13 toneladas de cocaína en un buque portacontenedores que había llegado al puerto meridional de Algeciras procedente de Ecuador, el mayor alijo de droga de la historia del país.
En enero, la Policía realizó su mayor incautación de cocaína en el mar en un barco que transportaba casi 10 toneladas de la droga.