Víctor de Aldama acusa a Pedro Sánchez en el Supremo por el caso Koldo y afirma que conocía la trama de mascarillas, aunque sin pruebas; el PSOE lo niega.
El empresario Víctor de Aldama protagonizó este miércoles una de las declaraciones más polémicas del juicio por la presunta trama de corrupción en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia de la COVID-19. En su comparecencia ante el Tribunal Supremo, implicó directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asegurando que conocía las actividades irregulares que, según su versión, se desarrollaban en el Ministerio de Transportes.
Durante su intervención, Aldama afirmó que Sánchez "sabía perfectamente" lo que se estaba haciendo e incluso llegó a insinuar que le habría agradecido determinadas gestiones. También sostuvo que existía una estructura jerárquica dentro de la supuesta trama en la que situó al presidente en el nivel más alto.
"Si hay una jerarquía, y yo obviamente estoy en la banda organizada, criminal, el señor presidente del Gobierno Pedro Sánchez está en el escalafón uno; el señor Ábalos es el dos, porque es el que daba y otorgaba; el señor Koldo García, en el tres, y yo, en el cuatro, porque todo lo sabía el señor presidente como a mí se me transmitía y como él mismo me transmitió el día del teatro", aseguró.
El empresario, considerado por los investigadores como una figura clave en la red, aseguró haber entregado dinero en efectivo, en ocasiones cantidades elevadas transportadas en bolsas o mochilas, a responsables políticos como el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. Parte de esos fondos, según su testimonio, se habrían destinado a financiar al partido.
Sin embargo, las acusaciones contra el presidente no fueron acompañadas de pruebas concretas durante la sesión. De hecho, tanto la Fiscalía como otras partes del proceso han cuestionado en distintas fases la credibilidad de Aldama, cuyo papel ha sido definido como el de un "acusador sobrevenido" tras colaborar con la Justicia para reducir su pena.
Desde el entorno del Gobierno, las declaraciones fueron rechazadas de forma tajante. Desde el PSOE, la secretaria de Organización Rebeca Torró señaló en un mensaje en X que "Aldama ha hecho de las mentiras su estrategia de defensa. Son dos años ya señalando sin pruebas". Añadió que "nuestra postura siempre ha sido la misma: tolerancia cero con la corrupción y colaboración total con la Justicia".
Desde la UCO señalan a Aldama como el auténtico líder
La declaración de Aldama contrasta precisamente con la declaración de uno de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que compareció en días previos ante el Tribunal Supremo. El teniente coronel Antonio Balas, sostuvo que el antiguo dirigente socialista y exministro José Luis Ábalos recibía pagos de Aldama y actuaba como facilitador de "negocios" para la supuesta organización criminal. Por debajo de ambos situó a Koldo García, exasesor de Ábalos, también acusado en este proceso.
De acuerdo con el testimonio de Balas, Aldama ejercía como el auténtico líder -"el que paga"-, mientras que Ábalos desempeñaba un papel "instrumental", utilizado para acceder a los círculos de poder del Ministerio de Transportes y de otros departamentos gubernamentales.