El fiscal anticorrupción critica, en su informe final del juicio del caso Delorme, la intervención del empresario Víctor de Aldama en jornadas anteriores de este juicio (“desde luego, no era el número uno el presidente") pero valora su autoinculpación "decisiva" para avanzar en la investigación.
El juicio en el Tribunal Supremo de la operación Delorme, conocida mediáticamente como el caso Koldo, afronta este miércoles la conclusión final de todas las partes jurídicas (las defensas, la Fiscalía, las acusaciones populares...) antes de quedar visto para sentencia tras semanas recabando los distintos testimonios pertinentes, entre ellos los de los acusados José Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre y Víctor de Aldama.
En torno a este último empresario y defraudador confeso, que evitó entrar en prisión provisional -a diferencia del exministro de Transportes y su asesor- tras colaborar con la Justicia, ha girado parcialmente el discurso de Alejandro Luzón, fiscal anticorrupción.
"No se trata de establecer un número uno, dos o tres y, desde luego, no era el número uno el presidente del Gobierno, como con notable desahogo le atribuye Víctor de Aldama", ha argumentado el fiscal, haciendo referencia al testimonio en sala del empresario involucrado en la conocida como trama de los hidrocarburos, realizado el pasado 29 de abril. "Si hay una jerarquía (...) el señor presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está en el escalafón uno; el señor Ábalos en el escalafón dos, porque es el que daba y otorgaba; el señor Koldo García en el tres y yo en el cuatro", señaló De Aldama en dicha intervención.
El jurista, sin embargo, ha reconocido la valía de las evidencias que aportó De Aldama ("las pruebas son tan abundantes que su declaración no es decisiva, pero sí lo ha sido para avanzar en muchos otros aspectos de la investigación") y se ha posicionado del lado de la acusación del Partido Popular, que pedía para el autoinculpado una nueva reducción de su petición de pena que finalmente no fue autorizada tras debatirlo con la fiscal general. Una de cal, por tanto, y otra de arena.
El fiscal lanza una proclama contra la "perversión" de las instituciones democráticas
Pero Luzón no se ha limitado a exponer sus conclusiones sobre el juicio, y ha aprovechado su intervención final para hacer un alegato contra la malversación en España. "Cuando nos encontramos con una corrupción orgánica, organizada, continuada (...) nada menos que desde un Ministerio, está disminuyendo la confianza de los ciudadanos en unas instituciones democráticas que estos delincuentes pervierten poniéndolas a su servicio".
"La corrupción política", ha continuado, "está carcomiendo nuestro sistema democrático, y solo una reacción contundente contra ella puede frenarlo (...) Solicito que se impongan las penas solicitadas que juzgamos proporcionales y disuasorias en relación con la gravedad de las conductas que aquí se han visto a lo largo de este juicio".
El fiscal ha insistido en que, si bien deben tenerse en cuenta las complejas condiciones bajo las que se estableció la presunta trama organizada en los años de la pandemia (la cual investiga, entre otros asuntos, la compra fraudulenta de mascarillas, comisión mediante), dicho contexto no justifica la ejecución de los presuntos delitos que se juzgan.
En su informe final, el jurista también ha defendido el rol de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil: "La Fiscalía está orgullosa de la UCO y los ciudadanos españoles deben estarlo", ha proclamado, defendiendo que las pruebas que han aportado son imparciales y objetivas.
La tarde continúa con las conclusiones de la acusación particular de los 'populares' y con la intervención de la abogada de Koldo García, quien ha pedido la absolución para su cliente asegurando que este solo tiene un papel "tangencial" en la misma. La Fiscalía mantiene su petición de 24 años de cárcel para Ábalos, 19 años y medio para García y siete para De Aldama.