El exministro, que se enfrenta a peticiones de cárcel de entre 24 y 30 años por diversos casos de corrupción durante su mandato al frente de Transportes, infiere que el empresario involucrado en la trama delictiva podría haber coaccionado o pactado con su examante Jéssica Rodríguez.
José Luis Ábalos se ha desvinculado de las numerosas ramas de la operación Delorme, más conocida como el caso Koldo (el cual investiga, entre otros asuntos, la compra fraudulenta de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión SL en plena pandemia) y ha cargado contra el empresario Víctor de Aldama, el presunto enlace entre el Ministerio de Transportes y la compañía dirigida por Juan Carlos Cueto.
El exministro, que ha realizado estas acusaciones durante su comparecencia este lunes por la mañana ante el Tribunal Supremo, ha asegurado ante el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, que solo quería conseguir material y que se desentendió de lo que se firmaba. "Yo no he contratado jamás, no he formado parte de ningún órgano de contratación", ha expresado. "Por mi mano no ha pasado ninguna oferta".
El también ex secretario de Organización del PSOE ha descargado esta responsabilidad en el subsecretario del MITMA, Jesús Manuel Gómez, quien ya declaró el pasado 14 de abril que dichas órdenes se las dio Koldo García, asesor del exministro entre febrero de 2020 y julio de 2021 tras dejar de ser su chófer personal y pieza fundamental de la trama.
Ábalos ha reconocido que las funciones de García excedieron el objeto de su contratación por parte del Ministerio y que ambos establecieron "un vínculo singular", en contraposición a cómo se ha expresado sobre De Aldama. El acusado ha deslizado ante el fiscal anticorrupción que cree que su expareja, Jéssica Rodríguez, fue coaccionada por este empresario cuando ella declaró durante su intervención en el Supremo que no conoce a Aldama y que cobró un sueldo de dos empresas públicas -casi 44.000 euros entre 2019 y 2021 por parte de Tragsatec e Ineco- sin ejercer sus funciones.
"No encuentro motivo ninguna para que niegue que conoce al señor Aldama, salvo que haya algún asunto que hayan acordado", ha dejado caer Ábalos. "Dijo que no conocía a Aldama cuando yo la conocí por él". El exministro se ha desvinculado de la contratación de Rodríguez en Ineco asegurando que jamás habló sobre ello con la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, también investigada, pero sí ha reconocido que le entregó su currículum a Koldo García. También ha negado haber recibido dinero por parte de Aldama. "Ya le digo que no y no hay ninguna evidencia en absoluto sobre ello", ha destacado.
Tras el fin del interrogatorio de Luzón, Ábalos se ha negado a contestar a la defensa de Aldama ("él, sin haber colaborado en la causa por la que estaba en la cárcel, hoy goza de libertad", ha protestado) así como a la acusación popular ejercida por el Partido Popular, que le pide un máximo de 30 años en prisión; seis más que la Fiscalía. "Me parece que es un uso torticero de la Justicia y que no se viene a hacer justicia ni a buscar la verdad. Se viene a hacer una acción de oposición al Gobierno", ha expresado el expolítico valenciano.
El interrogatorio de Ábalos, quien se encuentra en prisión preventiva desde el pasado mes de noviembre junto a Koldo García, dará cierre a las comparecencias de los acusados de un juicio que comenzó el pasado 7 de abril y al que ya solo le falta practicar la prueba documental y escuchar los informes finales de acusaciones y defensas, tras lo cual quedará visto para sentencia. La declaración de Ábalos continúa durante la tarde de este lunes con el letrado que le defiende y las partes restantes. La Fiscalía pide, además, 19 años de prisión para García y siete para De Aldama.