Un representante del Fondo Montetario Internacional defiende que los hogares vulnerables sean el principal objetivo de las medidas de alivio de los precios de la energía.
Helge Berger, director adjunto del Fondo Monetario Internacional, ha declarado al programa Europe Today de 'Euronews' que las capitales europeas no han tomado medidas específicas para proteger a los hogares y las empresas de la subida de los precios de la energía, e insta a los Estados miembros a centrarse en soluciones concretas para los más vulnerables.
"La mayoría de los gobiernos han manipulado, de un modo u otro, los precios de la energía, que no es el camino que debería seguir. Así que a medida que pase el tiempo, si la situación continúa, tendremos que ser más selectivos", ha dicho Berger, que es subdirector del departamento europeo del FMI.
Berger defiende que el objetivo principal deben ser los hogares vulnerables e instó a los gobiernos de la UE a garantizar que las medidas no harán "más daño que bien", ya que reconoce una "mezcla de buenas y malas políticas" presentadas por los Estados miembros de la UE desde que la guerra liderada por EE.UU. contra Irán puso los precios de la energía por las nubes.
Según el FMI, los precios del petróleo se han disparado alrededor de un 70%, mientras que los del gas en Europa siguen aproximadamente un 45% por encima de los niveles anteriores a la guerra. Aunque menos severos que los de 2022, los aumentos seguirán pesando sobre el crecimiento.
Como respuesta, varios gobiernos de la UE han bajado los impuestos energéticos, abaratando artificialmente la energía y disuadiendo a la gente de consumir menos energía o cambiar a alternativas, señala Berger. El representante del FMI advierte a las capitales del peligro de "amortiguar la señal de precios" resultante del encarecimiento del petróleo, el gas natural y la electricidad, y de centrarse en ayudas específicas.
Las medidas no selectivas no son la respuesta
Durante la reunión del Eurogrupo celebrada el lunes por la tarde, el FMI informó a los ministros de Finanzas de que alrededor del 70% del coste total de las medidas adoptadas en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, o bien no estaban orientadas, o bien distorsionaron los precios, o ambas cosas.
En el actual choque energético, el FMI señala que el 33% de las subvenciones a la electricidad, si no se orientan, podrían ir a parar al 20% más rico de la población, frente al 11% para los más pobres. Esta diferencia es aún mayor en el caso de las subvenciones a los combustibles para el transporte, que, según el FMI, podrían beneficiar a los hogares más ricos (34%) en lugar de a los más pobres (9%) si las medidas no se orientan.
El FMI también señala que el aumento de la eficiencia energética y una combinación energética más limpia han hecho a Europa más resistente, con un 12% menos de costes para los hogares europeos en los últimos cinco años.El líder del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, afirmó el lunes por la noche que no se han confirmado las expectativas de una rápida normalización de la crisis en Oriente Medio, tras la reunión de ministros de la eurozona.
"Esta es la difícil realidad a la que nos enfrentamos, y debemos abordarla con realismo y responsabilidad", afirmó el dirigente griego. En su opinión, el FMI reconoce el "punto de partida positivo" de Europa, citando un "mercado laboral robusto" con una tasa de desempleo "históricamente" baja, pero subraya que los efectos de la crisis no se distribuyen uniformemente. "Los importadores netos de energía y las economías con un espacio fiscal limitado se enfrentan obviamente a una mayor presión. Esto nos obliga a actuar con cautela, con políticas bien diseñadas y con objetivos bien definidos", añadió Pierrakakis.
Con la guerra de Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, la dependencia de Europa de los combustibles fósiles importados ha expuesto su vulnerabilidad, pero la situación del continente no es tan mala como en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, dice el FMI.
Berger afirma que el continente es más resistente hoy en día gracias a la mayor proporción de energías renovables en su combinación energética. "Cualquier aumento de los precios de la energía también sigue siendo malo para la economía, pero no lo es tanto como antes", concluye.