La portavoz popular Ester Muñoz anunció acciones parlamentarias tras conocer que Interior declaró reservada toda la documentación sobre el proceso de regularización de inmigrantes.
El PP lleva días con la regularización de inmigrantes como munición principal en el Congreso, y este jueves subió un escalón. La portavoz popular Ester Muñoz denunció que el Gobierno ha declarado secretos todos los informes y documentación relacionados con el proceso, y anunció que el grupo está estudiando qué medidas tomar al respecto.
"Tomaremos las decisiones que sean necesarias, estamos estudiando. Acabamos de recibir esas negativas y vamos a ver qué hacemos al respecto", dijo Muñoz en rueda de prensa. El día anterior, la diputada Ana Vázquez Blanco había lanzado la misma denuncia a través de las redes sociales, apuntando que Interior no envió ningún informe al Ministerio de Inclusión y que el Gobierno estaría ocultando datos sobre el número de personas regularizadas y sus antecedentes penales y policiales durante los próximos 35 años.
Para el PP, la opacidad es una confirmación de que algo no cuadra. "Lo quieren llevar en secreto porque saben que lo que están haciendo está mal", afirmó Muñoz, que también cargó contra lo que calificó de "regularización masiva" hecha "en contra del Parlamento, en contra del ordenamiento de la Unión Europea y en contra de la mayoría de la opinión pública española".
Lo que el PP prefiere no recordar
El problema con ese argumentario es que tiene un punto ciego bastante evidente: el historial del propio PP en materia migratoria. De las nueve regularizaciones extraordinarias que se han llevado a cabo en España en las últimas décadas, cinco fueron impulsadas por gobiernos del Partido Popular.
Durante sus ocho años en La Moncloa, José María Aznar facilitó la regularización de 524.621 inmigrantes no comunitarios, a través de procesos en 1996, 2000 y 2001. El proceso del año 2000 alcanzó una tasa de aceptación del 96,94% de las solicitudes presentadas, la más alta de toda la historia de las regularizaciones extraordinarias en España.
El ministro de Trabajo Jesús Caldera llegó a precisar en el Congreso en 2006 que con el PP en el Gobierno se regularizaron 480.000 inmigrantes, "300.000 en el periodo del señor Rajoy" como ministro del Interior. Rajoy que, siendo líder de la oposición durante la regularización de Zapatero en 2005, la calificó de "disparate" contrario a lo que se hacía en Europa. Pese a que Rajoy se comprometió a prohibir por ley las regularizaciones masivas cuando llegara al poder, finalmente no lo hizo.