Italia y Francia desmantelan una red acusada de instalar dispositivos ocultos en ferris para acceder a datos sensibles, en una operación que apunta a posibles vínculos con Rusia.
Las autoridades italianas y francesas desmantelaron una célula de piratas informáticos y presuntos saboteadores acusada de acceder ilegalmente a los sistemas informáticos de la naviera italiana Grandi Navi Veloci (GNV).
La operación, que según los investigadores estaría dirigida por grupos prorrusos, pretendía instalar dispositivos electrónicos ocultos a bordo de los transbordadores para capturar datos sensibles y, potencialmente, tomar el control remoto de los buques.
La operación y las detenciones de los sospechosos
El caso se inició en diciembre de 2025, a raíz de una denuncia presentada por GNV ante el Centro de Ciberseguridad de la Policía Postal de Liguria. La investigación condujo a la detención de tres ciudadanos letones. Dos jóvenes de 24 y 25 años fueron arrestados hace seis meses a bordo de los buques Fantastic y Bridge, en los puertos de Sète (Francia) y Nápoles, respectivamente.
Según las reconstrucciones, los marineros habrían recibido varios miles de euros por manipular los sistemas de a bordo. Un tercer cómplice, considerado el enlace con la dirección de la organización, fue detenido hace una semana en España. Al parecer, el presunto cabecilla de la operación, otro ciudadano letón de 40 años, se encuentra actualmente en Moscú.
La confesión y el papel de Rusia
Uno de los detenidos ha admitido su responsabilidad, confirmando que le pagaron para instalar los dispositivos, aunque ha guardado silencio sobre los instigadores finales. Sin embargo, las autoridades internacionales apuntan a un posible origen vinculado a intereses rusos.
En el momento de las primeras detenciones, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, lanzó una advertencia sobre las actividades de desestabilización atribuidas a la inteligencia rusa: "Hoy en día, muy a menudo solo hay un país detrás de las injerencias extranjeras".
¿Un patrón de sabotaje marítimo?
La investigación sobre GNV forma parte de una creciente alerta por la llamada 'guerra híbrida' en los mares europeos. Los analistas del Comité de Análisis Estratégico Antiterrorista (CASA) están evaluando posibles vínculos con otros incidentes sospechosos.
Entre ellos figura la colisión el año pasado en el mar del Norte entre el portacontenedores portugués Solong y el petrolero sueco Stena Immaculate, que transportaba parafina para el Ejército estadounidense. Aunque el capitán del Solong, de nacionalidad rusa, fue condenado por negligencia y homicidio involuntario, no se ha descartado completamente la hipótesis de un posible sabotaje, que sigue siendo objeto de análisis en el marco de la investigación internacional.
La Fiscalía de Génova prosigue sus investigaciones por "acceso abusivo a sistemas informáticos" y mantiene la hipótesis de la utilización de intermediarios vinculados a potencias extranjeras para atacar centros logísticos e infraestructuras civiles occidentales.