Conservadores y comunistas empatan en intención de voto en las legislativas chipriotas, según un sondeo a pie de urna, con la ultraderecha consolidándose como tercera fuerza y nuevas formaciones entrando en el Parlamento.
La conservadora Agrupación Democrática (DISY) y el partido comunista AKEL mantienen un empate técnico en la lucha por el primer puesto en las elecciones legislativas de Chipre. Según el sondeo a pie de urna de la televisión pública 'RIK', DISY obtiene entre el 22,5% y el 25,5% de los votos, mientras que AKEL se sitúa entre el 21% y el 24%.
En tercera posición aparece la formación ultraderechista ELAM, con entre el 10,5% y el 12,5%, seguida del centrista Partido Democrático (DIKO), que se mueve entre el 8% y el 10%. Superan el umbral del 4% necesario para entrar en el Parlamento Democracia Directa, liderado por el eurodiputado Fidias Panayiotou, y la recién creada ALMA, del ex auditor general Odysseas Michaelides.
EDEK, de orientación socialdemócrata, y Volt, de corte europeísta, se disputan la entrada en la Cámara al situarse en torno a ese umbral. Hasta las 17:00 habían votado 351.281 electores, lo que supone una participación del 61,2%, por encima del 56,7% registrado a la misma hora en las legislativas de 2021.
En estos comicios compiten 752 candidatos: 743 pertenecen a más de 18 formaciones políticas y nueve son independientes. De ellos saldrán elegidos 56 de los 80 miembros de la Cámara de Representantes. Desde 1963, los turcochipriotas, a los que corresponden 24 escaños, no participan en las instituciones de la República de Chipre, por lo que la Cámara funciona de facto con 56 escaños.
Nuevos partidos y claves de unas elecciones decisivas
Junto a los partidos tradicionales concurren nuevas formaciones que buscan canalizar el descontento con el sistema político. Entre ellas destacan ALMA, Ciudadanos por Chipre; Volt Chipre; y Democracia Directa. ELAM, por su parte, aspira a reforzar su posición capitalizando el malestar por el aumento del coste de la vida, la inmigración y la percepción de inseguridad.
Aunque Chipre cuenta con un sistema presidencial y el Gobierno no depende directamente del Parlamento, la nueva Cámara será clave para la aprobación de leyes, reformas y presupuestos. El resultado también influirá en la capacidad del presidente Nikos Christodoulidis para sacar adelante sus políticas.
Estos comicios se interpretan además como un test de cara a las elecciones presidenciales de 2028. Más de 568.000 electores están llamados a votar en 1.217 colegios electorales en Chipre y en 13 en el extranjero. Los primeros resultados se esperan aproximadamente media hora después del cierre de los colegios, mientras que durante la noche se conocerá el reparto de escaños.