Organizadores y participantes coinciden en que, desde el 12 de abril, están algo más cerca de sus objetivos, aunque aún les queda mucho trabajo por hacer.
La 31ª marcha del Día del Orgullo se celebró en la capital húngara en plena ola de calor récord.
"Hagamos que hoy también quede claro, la igualdad no es una petición, no es una cuestión, es un derecho" afirmó en un discurso pronunciado desde uno de los camiones Filó Mariann, organizadora del Budapest Pride, antes de que partiera la marcha.
La multitud arrancó poco después de las tres de la tarde frente a la Ópera y recorrió el pequeño bulevar, luego cruzó el puente Isabel y caminó hasta Vérmező.
"El año pasado lo importante fue que la gente también protestaba contra el sistema, no solo por los derechos de las personas homosexuales" recordó uno de los participantes sobre el icónico Budapest Pride de hace un año. "Ahora, en cambio, la sensación es de mayor liberación. Todo el mundo intenta alegrarse de que por fin se haya puesto fin a lo que había hasta ahora. Queda por ver cómo se garantizará jurídicamente esta libertad de reunión, pero creo que estos problemas se acabarán resolviendo" señaló.
Antes de la marcha, el alcalde mayor Karácsony Gergely se reunió con la comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib, de visita en la capital húngara, quien explicó que este año el Budapest Pride cuenta con el respaldo de cientos de miles de simpatizantes de 36 países.
"En abril los húngaros decidieron tomar su futuro en sus propias manos. Eligieron Europa, eligieron la democracia, eligieron una Hungría en la que todo el mundo tenga cabida. El Pride de este año es la prueba más reciente de este nuevo comienzo, la prueba de que el viento del cambio sopla sobre esta gran nación y de que todos lo sentimos" afirmó la política europea. Hadja Lahbib también elogió el valor del alcalde, que el año pasado, pese a las prohibiciones, defendió con firmeza los derechos de las minorías en Hungría y se posicionó a favor del desfile, que fue el Budapest Pride más multitudinario hasta la fecha.
Karácsony Gergely recordó la sentencia de abril del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que concluyó que la ley húngara de protección de la infancia de 2021 discrimina ilegalmente a la comunidad LGTBQ+.
Señaló que el tribunal europeo determinó esta primavera que parte de las anteriores medidas gubernamentales, que a su juicio respondían a objetivos políticos y propagandísticos y presentaban a la comunidad LGTBQ+ ante la sociedad mayoritaria en una luz negativa, son contrarias al derecho de la Unión Europea.