Canadá ha elegido a la alemana TKMS para renovar su flota de submarinos con hasta 12 unidades del modelo 212CD, un contrato multimillonario que supone el mayor encargo de la historia de la compañía y un importante impulso para la industria naval alemana.
Canadá ha elegido a la alemana Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS) como proveedor preferente para renovar su flota de submarinos con la compra de hasta 12 unidades del modelo 212CD, en un contrato multimillonario que refuerza a la industria de defensa alemana y marca un giro estratégico en la política de seguridad de Ottawa.
El submarino 212CD ha sido desarrollado conjuntamente por Alemania y Noruega y será la plataforma elegida para renovar la flota submarina canadiense. Con esta adjudicación, TKMS se impuso a la surcoreana Hanwha Ocean, la otra gran aspirante al contrato.
La decisión llega además pocos días antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, por lo que trasciende el ámbito industrial y adquiere una clara dimensión geopolítica. Varios medios canadienses, entre ellos 'The Globe and Mail', 'CBC' y 'CTV', ya habían adelantado que Ottawa se decantaría por la compañía alemana. La información fue corroborada posteriormente por medios alemanes, antes de que el Gobierno canadiense hiciera oficial la adjudicación.
Un giro estratégico
La elección de TKMS se produce en un momento de redefinición de la política de seguridad de Canadá. Las relaciones con Estados Unidos se han deteriorado desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, pese a que el país norteamericano sigue dependiendo en gran medida del material militar estadounidense. En este contexto, la apuesta por el constructor alemán se interpreta como un acercamiento a Europa y como un paso hacia una mayor autonomía estratégica en materia de defensa.
El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó la adjudicación como una "fuerte señal" de la cooperación transatlántica y europea en la industria de Defensa. Por su parte, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, que en los últimos meses había respaldado personalmente la candidatura de TKMS durante varias visitas a Canadá, afirmó que el acuerdo reforzará la arquitectura de seguridad de la OTAN en el Atlántico Norte y el Ártico.
TKMS, un referente en submarinos convencionales
Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS) es uno de los principales fabricantes de submarinos convencionales del mundo y acumula más de 185 años de experiencia en construcción naval. La compañía desarrolla buques de guerra y sistemas integrados de defensa marítima, con especialización en electrónica, sensores, hidroacústica y tecnologías de la información para uso militar.
Desde octubre de 2025, TKMS cotiza en bolsa como empresa independiente, aunque ThyssenKrupp AG mantiene una participación mayoritaria del 51%. Según la compañía, emplea a más de 9.000 personas y figura entre los principales constructores europeos de buques militares. Su actividad se concentra en los astilleros de Kiel y Wismar, además de otros centros de producción.
El contrato con Canadá garantizará carga de trabajo para sus astilleros durante años. La compañía prevé construir los submarinos en Kiel y Wismar, un proyecto que permitirá mantener el elevado ritmo de producción y generar nuevos puestos de trabajo. De hecho, antes incluso de esta adjudicación, la empresa ya operaba a pleno rendimiento debido al aumento de la demanda mundial de material militar.
¿Por qué el 212CD?
El 212CD es la última evolución de la familia de submarinos desarrollada conjuntamente por Alemania y Noruega para operar de forma integrada. Diseñado para misiones de alta complejidad, incorpora tecnologías avanzadas de sensores, sistemas de detección y capacidades de sigilo que le permiten desenvolverse en entornos especialmente exigentes.
Una de sus principales ventajas es su capacidad para operar en el Ártico y bajo el hielo, un factor decisivo para Canadá. El creciente interés estratégico por el Ártico y el Atlántico Norte ha convertido estas regiones en una prioridad para la vigilancia, la disuasión y las operaciones conjuntas con los aliados de la OTAN. Con la incorporación de Ottawa al programa, el proyecto 212CD pasará de ser una iniciativa germano-noruega a convertirse en una cooperación trilateral de mayor alcance.
Un contrato multimillonario
Más allá de su dimensión estratégica, la operación tendrá un enorme impacto económico. Según la agencia alemana dpa, el contrato para la construcción de los submarinos y su soporte logístico inicial podría rondar los 20.000 millones de euros. Si se incluyen el mantenimiento, las actualizaciones y el apoyo operativo durante las próximas décadas, los medios canadienses elevan el valor total del programa hasta unos 100.000 millones de dólares canadienses (alrededor de 62.000 millones de euros).
Para lograr la adjudicación, TKMS ha intensificado su presencia en Canadá durante los últimos meses y ha firmado acuerdos de colaboración con empresas locales. Su propuesta iba más allá del suministro de los submarinos e incluía compromisos de cooperación industrial y transferencia tecnológica en ámbitos como la inteligencia artificial, los sistemas de sensores y las tecnologías de baterías, un aspecto que suele resultar determinante en este tipo de grandes programas de defensa.
El siguiente paso
Aunque Ottawa ya ha elegido a TKMS como proveedor preferente, el contrato todavía no se ha firmado. El Gobierno canadiense abrirá ahora un periodo de negociaciones exclusivas con la compañía alemana para cerrar los términos definitivos del acuerdo, un proceso que podría prolongarse durante varios meses. Solo entonces se concretarán el calendario de construcción y las fechas de entrega de los primeros submarinos.
Para TKMS, la adjudicación representa uno de los mayores éxitos comerciales de su historia reciente. Además de garantizar carga de trabajo durante años, el contrato consolida la posición de la empresa alemana como uno de los principales fabricantes mundiales de submarinos convencionales y refuerza el peso de la industria naval alemana en el mercado internacional de defensa.