El organismo estatal que gestiona los principales medios públicos húngaros informó de que su nuevo director general interino, Horváth András, y el equipo provisional nombrado por él habían decidido retirar la propaganda e iniciar una profunda reforma de los medios públicos de información.
La programación de los medios públicos húngaros sufrió cambios inesperados: la pantalla de M1 quedó en negro y la frecuencia de Kossuth Rádió pasó a emitir los contenidos de Bartók Rádió. La MTVA (el organismo estatal que gestiona los principales medios públicos húngaros) informó de que su nuevo director general interino, Horváth András, y el equipo provisional nombrado por él habían decidido retirar de inmediato la propaganda y suspender la emisión de noticias en todas sus plataformas.
La pantalla mostró un rótulo en el que se podía leer: "Los medios públicos no pueden mentir, piden disculpas por haberlo hecho durante muchos años".
"La pantalla en negro simboliza, también en esta ocasión, el cierre de una época. En los últimos años, los medios públicos han quedado bajo la influencia del poder político y han perdido su función principal: informar de manera veraz y objetiva a la ciudadanía. En su lugar, se han convertido en un foro de incitación al odio y difusión de mentiras. Esto cambiará a partir de ahora", señala el comunicado de la MTVA.
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, reaccionó a lo ocurrido calificándolo de "día histórico": "Hoy ha terminado la emisión de propaganda en los canales de los medios públicos. Mintieron de noche, mintieron de día, mintieron en todas las frecuencias. Esto se ha acabado".
El responsable provisional de los medios públicos, Horváth P. András, ha impulsado en los últimos días varias medidas que apuntan a una profunda transformación de la organización y sus contenidos. Durante el proceso de auditoría, estableció un estricto control financiero y operativo, centralizó en la dirección general las relaciones con la prensa y designó responsables interinos para las tres principales áreas: televisión, radio y contenidos digitales. La agencia de noticias ya había sido separada previamente del conglomerado de la MTVA.
Además, varios responsables de la cúpula directiva han sido suspendidos o destituidos. Antes de la interrupción total de la información, Horváth P. András apartó al director de M1, Németh Zsolt —conocido como Pitbull—, y también habría cesado el subdirector de contenidos, Mezei Zsolt.
Entre las razones esgrimidas para esta profunda reestructuración figuran la supuesta deriva partidista de los medios públicos en los últimos años, la falta de presencia de voces opositoras y la difusión, según sus críticos, de elementos de propaganda bélica rusa dentro de los contenidos informativos.
Tras las elecciones de abril, la misión de observación de la OSCE recogió en su informe varias conclusiones sobre los servicios informativos de la televisión y la radio públicas:
- Sesgo político estructural, los análisis demostraron que los informativos de la MTVA apoyaban de forma abierta y desproporcionada la narrativa de los partidos del Gobierno, mientras que las voces de la oposición eran marginadas o presentadas en un contexto negativo.
- Desigualdad en la campaña electoral, la organización puso de relieve que la información de los medios públicos no ofreció condiciones equitativas a los distintos actores políticos. Los dirigentes de la oposición apenas tuvieron oportunidad de intervenir en los informativos o, cuando lo hicieron, sus declaraciones se deslegitimaron mediante comentarios editoriales.
- Restricción de la libertad de información, se criticó que la MTVA no cumplía su auténtica función de servicio público, ya que no proporcionó a los votantes una información plural, objetiva y equilibrada para tomar sus decisiones.