Llevar el perro a la oficina se consolida como un factor clave para atraer y retener talento. En este 2026, un macroestudio revela que más del 50% de los empleados se plantearía cambiar de empresa si la nueva compañía le permite trabajar junto a su animal de compañía.
Para gustos colores. Hay padres que necesitan llevar a sus hijos al trabajo, mientras que para otras personas, lo importante es poder llevar a sus perros.
Que esto guste o no a la empresa depende en buena medida del país.
El Reino Unido, por ejemplo, parece tener verdadera debilidad por los animales de compañía.
Un análisisde las ofertas de empleo publicadas en internet realizado por la plataforma de carrera Flexa revela que alrededor de dos tercios de las vacantes (64%) en el mercado británico indican que se permiten perros.
Y eso parece tener bastantes ventajas. Llevar perros a la oficina puede reducir el estrés y la ansiedad, favorecer una mejor interacción social e incluso mejorar las capacidades cognitivas, según el estudio 'Perros en el lugar de trabajo, análisis de los beneficios y los posibles retos'.
Alemania es el segundo país con más lugares de trabajo donde se admiten perros, con casi la mitad de las ofertas indicando que las mascotas son bienvenidas (45%). Estados Unidos ocupa el tercer puesto (42%), seguido de Australia (32%), Francia (28%), Países Bajos (28%) y España (27%). Irlanda cierra la lista, con solo 17%.
¿Puede una política estricta sobre mascotas hacer que una empresa sea menos competitiva? Puede. El informe sobre entornos laborales 2026 de Marsencuestó a 16.000 trabajadores y concluye que más de la mitad se plantearía cambiar de trabajo si en el nuevo puesto se permitiera llevar mascotas.
Los más dispuestos a cambiar de empleo si se admite a sus amigos peludos son los rumanos (65%), seguidos de los griegos (64%), los suizos (64%) y los húngaros (63%).
En cambio, franceses (49%), belgas (49%) y españoles (49%) figuran entre los menos preocupados, ya que menos de la mitad afirma que la presencia de mascotas influiría en su decisión de cambiar de trabajo.
Cómo hacer que un lugar de trabajo sea apto para mascotas
Es sin duda un factor importante para las empresas, que también deben tener en cuenta las desventajas.
Por ejemplo, algunos empleados pueden tener miedo a los perros o ser alérgicos al pelo de los animales.
Además, las mascotas pueden causar daños en objetos personales, por lo que las empresas quizá tengan que contratar seguros específicos o pagar tasas adicionales para permitir animales en sus instalaciones.
Para las empresas que se plantean adaptar sus espacios a las mascotas, el estudio sugiere crear zonas "sin mascotas" y "con mascotas" y ofrecer "servicios esenciales como áreas exteriores para que los animales hagan sus necesidades, puntos de agua y espacios verdes al aire libre", además de realizar una revisión de seguridad exhaustiva para eliminar cualquier riesgo, desde cables sueltos hasta plantas de oficina tóxicas.
El consejo más llamativo quizá sea elaborar currículums caninos que presenten a las mascotas participantes y su carácter, por ejemplo "le encanta que le rasquen las orejas" o "odia el timbre".
En cuanto a las políticas realmente adaptadas a las mascotas, las más valoradas por los empleados son los horarios de trabajo flexibles (62%), el seguro para mascotas como parte de los beneficios laborales (59%), la ayuda económica para el cuidado del animal cuando se viaja por trabajo (58%), el cuidado de mascotas en el propio centro (56%) y los permisos retribuidos por la llegada de un nuevo animal o por enfermedad de la mascota (55%).