Francia, Italia, España y Grecia figuran entre los países con más trabajadores con contratos temporales o a tiempo parcial; algunos intentan reducirlos, mientras en otros estas fórmulas se vuelven cada vez más populares.
Puede sonar paradójico, pero para muchos empleados de toda Europa el trabajo temporal es una constante. Aproximadamente uno de cada 11 trabajadores de la UE se encuentra en una situación de empleo no estándar involuntario (INE). Así lo indica Eurofound, la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo.
Estar en INE significa encadenar un trabajo a tiempo parcial, de duración determinada o en la economía de plataformas tras otro, porque no se encuentran alternativas estables, como un contrato fijo a tiempo completo. Eurofound señala que la cifra real de personas en INE podría ser incluso superior a uno de cada 11, con los trabajadores jóvenes especialmente afectados.
Europa parece dividirse en tres grandes grupos en lo que respecta al INE. Los países con mercados laborales más inestables se concentran, en ese sentido, en la cuenca mediterránea, con la excepción de Finlandia.
Italia encabeza la lista, con casi uno de cada cinco trabajadores con contratos temporales o a tiempo parcial no deseados, y con el mayor aumento de este tipo de empleo en toda la UE desde 2006, un incremento de seis puntos porcentuales. España le sigue de cerca en el conjunto de empleos INE, con un 17%, mientras que Chipre, Portugal y Grecia superan todos el 12%.
Las tasas más bajas se registran en un bloque de Europa central y oriental con miembros relativamente recientes de la UE. Luego hay un grupo de países más ricos (Austria, Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Irlanda), con una proporción más equilibrada que oscila entre el 4% y el 5%.
Las personas con empleos inestables se concentran "de forma desproporcionada entre trabajadores manuales con estudios primarios", según Eurofound. En el conjunto de Europa, la media apenas ha variado en las dos últimas décadas: ha pasado del 11% en 2006 a alrededor del 9% en 2024, tras un máximo del 13% en 2015.
Las mujeres están más expuestas que los hombres, con las brechas de género más marcadas en Francia y Alemania, y las menores en el Reino Unido, Polonia y Lituania. Eurofound atribuye esta diferencia a una "discriminación directa en el mercado laboral", y explica que algunos contratos temporales pueden utilizarse incluso como "mecanismo de cribado para trabajadores cuyo compromiso los empleadores perciben como incierto debido a responsabilidades familiares".
Cómo afrontan Polonia y España la precariedad laboral
Polonia y España tienen dos elementos en común: ambas figuran entre las economías que más crecen en Europa y han puesto en marcha medidas para estabilizar el mercado laboral. Polonia ha registrado la mayor caída de empleos INE del bloque en las dos últimas décadas, de casi el 22% en 2006 a solo el 7% en 2024.
Esto se debe a las reformas del código laboral que, desde 2016, han limitado el uso de contratos temporales y han aumentado su fiscalidad, lo que los hace menos atractivos para los empleadores.
España abordó el problema introduciendo un contrato fijo para trabajadores de temporada o intermitentes, camareros, agricultores, personal de hotel, conocido como fijo discontinuo. Es un contrato cíclico y temporal que se renueva cada año, sin fecha de caducidad. Cuando vuelve a arrancar la "temporada alta", el empleador está legalmente obligado a llamar de nuevo al trabajador. Otros países que muestran descensos significativos son Alemania y los tres Estados bálticos.
Semanas laborales más cortas
Al mismo tiempo, hay un puñado de países en los que los contratos INE, en concreto las jornadas a tiempo parcial, responden a una elección deliberada de los propios trabajadores.
En los Países Bajos, el 45% de los trabajadores a tiempo parcial ha optado voluntariamente por esta modalidad en lugar de un contrato a tiempo completo. Según los investigadores, este tipo de acuerdos están "muy extendidos e integrados en la cultura".
La vecina Bélgica presenta una tasa del 25%, tras la introducción del "sistema de crédito de tiempo", una serie de leyes destinadas a aumentar la flexibilidad laboral "para ayudar a los trabajadores a compaginar su carrera con su vida familiar", según un estudio de la Université Catholique de Louvain.
En la misma línea, Eurofound señala que el trabajo a tiempo parcial puede mejorar el equilibrio entre la vida personal y profesional y favorecer la participación en el mercado laboral de los colectivos con importantes responsabilidades de cuidados.