Unos 500.000 euros en facturas pendientes de pago han desatado, según Bild, un serio conflicto entre los dos principales financiadores privados del rescate. Ambas partes se cruzan graves acusaciones y, por ahora, no se vislumbra un acuerdo.
La ballena jorobada Timmy lleva semanas muerta, pero el drama en torno al joven cetáceo aún no ha terminado.
Ahora el foco está en facturas pendientes por un importe de unos 500.000 euros, según informa el diario 'Bild'.
En el centro de la disputa están las dos mayores financiadoras privadas: Karin Walter-Mommert, 62 años, propietaria de una de las mayores yeguadas de trote de Europa, y Walter Gunz, 79 años, cofundador de MediaMarkt.
Walter-Mommert asegura que adelantó en gran medida de su propio bolsillo la costosa operación de rescate de la ballena jorobada Timmy. Gunz se habría sumado más tarde, ambos querían asumir los gastos conjuntamente.
"Sin embargo, el señor Gunz solo me ha transferido 300.000 de euros", declaró al diario 'Bild'. Afirma que propuso repartir los costes en una proporción de 60 a 40. "Sigue pendiente una cantidad de alrededor de medio millón de euros".
Gunz rechaza tajantemente esta versión. En declaraciones a 'Bild' acusa a Walter-Mommert de adjudicar encargos sin controlar adecuadamente los costes. S
u abogado, Joachim Steinhöfel, afirmó: "La señora Walter-Mommert actuó como si el señor Gunz le hubiera dado un cheque en blanco, algo que nunca ocurrió".
No existió ni un acuerdo sobre los costes ni una aprobación de los encargos que ella realizó. Con los 300.00 euros ya abonados, la contribución de Gunz se considera cerrada, no se prevén más pagos.
Entretanto, según ha indicado, Gunz ha roto el contacto con Walter-Mommert y solo se comunica a través de su abogado.