En 2011, tras una plaga de medusas, dos amigos biólogos idearon un proyecto de ciencia ciudadana para ayudar a las especies marinas. La iniciativa ha recopilado miles de fotografías hasta la fecha, lo que ha permitido a los científicos observar el movimiento de las especies.
Cuantos más ojos observan el mar, más se aprende de él. RedPROMAR es un proyecto de ciencia ciudadana que se gestó entre dos amigos biólogos:Rogelio Herrera y Leopoldo Moro. Gracias a las fotografías que alimentan la red, los científicos están aprendiendo mucho sobre las especies exóticas e invasoras.
¿Pero qué las diferencia y qué se puede hacer para limitar su impacto en el ecosistema? Leopoldo Moro, técnico en biodiversidad del Gobierno de Canarias y promotor de RedPROMAR explica que el proyecto se puso en marcha en 2015 pero la idea surgió cuatro años antes.
"Detrás de la aplicación de RedPROMAR tenemos un montón de validadores y de usuarios. Nosotros impulsamos el remo, pero el barco está hecho entre todos. Rogelio Herrera fue el impulsor de muchas líneas, una de ellas fue esa primera plataforma para detectar e informar de las medusas", dice Moro.
El agua del mar en invierno no enfría y el asentamiento de especies tropicales es mayor
Vigilan un indicador: el aumento de la temperatura de las aguas superficiales en Canarias y en la Macaronesia.
Leopoldo Moro cita el Amoc, el sistema de corrientes del océano Atlántico y el impacto del cambio climático en su funcionamiento. "El agua en invierno no enfría y las especies tropicales están llegando con una tasa de asentamiento de peces, brutal", comenta.
Afirma que gracias al 'big data' obtenido pueden llegar a conclusiones que antes, con pocos datos, los científicos no eran capaces de determinar.
"Ante las especies exóticas se puede actuar; ante las neocolonizadoras, no"
Leopoldo Moro distingue entre especies exóticas, invasoras y neocolonizadoras.
"Para que una especie sea exótica tiene que ser que ha llegado mediada por el hombre: la actividad humana, ha provocado su llegada. Si cuando llega se expande radicalmente y afecta a los ecosistemas, es cuando se considera invasora", señala el científico.
"Si una especie que vive de forma natural, sin mediación del hombre, en Cabo Verde, llega a Canarias y empieza a proliferar masivamente no la podemos considerar ni exótica ni invasora, sino que es un primo colonizador o un neocolonizador. Es algo que nosotros no vamos a poder controlar nunca", agrega Moro.
"Nosotros lo que tenemos que evitar es que las acciones humanas provoquen el traspaso de fauna o flora de un lado a otro", subraya, y añade que las especies exóticas llegan en los tanques de agua o en los cascos de los barcos. Si se afincan impactan en la biodiversidad y la economía.
Leopoldo Moro nos invita a observar quien habita en el azul del mar con gafas, tubo y aletas. "Sólo se protege lo que se ama", dice rememorando la frase del comandante Jacques-Yves Cousteau.