En una entrevista exclusiva con Europe Today, el presidente del Gobierno de Letonia, Andris Kulbergs, afirma que la cúpula de la mafia rusa está detrás del reciente aumento de intentos de cruce de migrantes a su país desde Bielorrusia.
El primer ministro letón Andris Kulbergs ha declarado a 'Euronews' que Rusia y Bielorrusia están intensificando su guerra híbrida contra el Estado báltico mientras el presidente ruso Vladimir Putin intenta desviar la atención de las pérdidas en el campo de batalla en Ucrania.
Letonia se ha convertido recientemente en elepicentro de lo que los gobiernos de la UE describen como la campaña híbrida de Rusia y Bielorrusia contra los Estados vecinos, con el presidente bielorruso Aliaksandr Lukashenka utilizando la explotación de migrantes patrocinada por el Estado para ejercer presión sobre la frontera oriental de la UE.
"Nos están poniendo a prueba", declaró el primer ministro Kulbergs al programa matinal de 'Euronews',Europe Today. "En este momento somos nosotros, en cualquier momento pueden ser nuestros vecinos en Lituania, Estonia, Finlandia o Polonia".
"Esta es una amenaza híbrida, es una amenaza de guerra, eso es lo que hace Rusia", añadió. Desde 2021, el presidente de Bielorrusia Aleksandr Lukashenko atrae a migrantes de Oriente Medio y África y los transporta en autobuses hasta la frontera con Polonia y los Estados bálticos.
Muchos países han reforzado sus defensas fronterizas, incluso levantando vallas, en respuesta. El miércoles, las Fuerzas Armadas letonas informaron de que habían efectuado un disparo de advertencia y utilizado gas lacrimógeno contra migrantes que intentaban cruzar desde Bielorrusia.
Preguntado por qué Rusia y Bielorrusia parecen centrarse en su país, Kulbergs respondió: "Porque está perdiendo en Ucrania, así de simple. Necesita desviar la atención hacia otro lugar".
Añadió que los solicitantes de asilo que intentaban cruzar eran "hombres de entre 18 y 25 años, con antecedentes penales, todos con visado concedido por Bielorrusia". "Se trata de una amenaza organizada contra nosotros para encontrar un eslabón débil", explicó, "y todos tenemos que adoptar todas las medidas para evitarlo".
Letonia llegó a registrar 111 intentos de cruce ilegal desde Bielorrusia en un solo día la semana pasada. Ese mismo día, en Lituania se contabilizaron solo dos intentos de cruce, pese a compartir con Bielorrusia una frontera cuatro veces más extensa.
Según las informaciones, esta tendencia está llevando a la vecina Lituania a plantearse introducir controles fronterizos con Letonia para evitar la migración secundaria, una posibilidad rechazada de plano por los presidentes de ambos países. La migración secundaria hacia Lituania se ha disparado desde que Riga se ha convertido en objetivo de un mayor flujo de migrantes.
El aumento coincide además con el inicio de la campaña previa a las elecciones legislativas de octubre en Letonia, lo que apunta a un intento coordinado de desestabilizar la democracia en la región.