Miles de niñas estonias aprenden robótica, programación e inteligencia artificial gracias a un programa gratuito impulsado por el arquitecto del Estado digital de Estonia para reducir la brecha de género en la tecnología.
Durante tres días, aulas y patios de recreo se transformaron en laboratorios de robótica, campos de pruebas para drones y talleres de inteligencia artificial. Se trata de la cita estrella de las actividades anuales que impulsa HK Unicorn Squad, una ONG fundada en 2018 por Taavi Kotka, uno de los artífices de la transformación digital de Estonia, junto a su esposa Kerstin.
La organización ofrece formación tecnológica gratuita a niñas de todo el país con el objetivo de atraer a más mujeres hacia la ciencia y la ingeniería. Al frente de un taller de robótica, Kotka observa y da algún que otro consejo mientras varios grupos de adolescentes se concentran en construir y programar robots que parecen juguetes.
"Tienen que averiguarlo por sí mismas, sin ninguna pista, en 30 minutos. Se puede resolver, yo lo hice en 40 minutos", bromea. Sin embargo, Kotka es conocido por logros de mucho mayor alcance.
Contribuyó a construir el pionero Estado digital del país como primer director de sistemas de información. Ahora asesora ahora al Gobierno en su estrategia nacional de inteligencia artificial.
Reducir la brecha de género en tecnología, un reto nacional
Impulsar cambios positivos mediante la innovación es una de las principales motivaciones de este ingeniero, que además es consejero delegado de KOOS.io, una empresa emergente dedicada al desarrollo de negocios.
"Resolver problemas a escala de país es un reto interesante para mí. Conseguir que más niñas entren en la ingeniería es una cuestión nacional. Los ingenieros no solo solucionamos problemas mecánicos, también podemos abordar problemas sociales".
El proyecto HK Unicorn Squad nació muy cerca de casa. Cuando su hija Helena y la única otra niña del club de robótica de su escuela primaria fueron expulsadas al reducirse el grupo, decidió crear un espacio pensado específicamente para niñas. La propia Helena ha realizado el programa y ahora enseña a las nuevas generaciones de niñas.
El empuje de las niñas puede hacer a Estonia más competitiva
Quiere estudiar Medicina. "Todos los sectores necesitan cada vez más tecnología", dice Helena mientras enseña a un grupo de niñas a manejar drones. "Si llego a ser cirujana, cada vez se realizan más operaciones con ayuda de robots o de la inteligencia artificial. Tendré ventaja sobre otros estudiantes de Medicina que no hayan estado tan en contacto con este tipo de tecnologías".
Alrededor de 5.000 niñas han completado hasta ahora el programa Unicorn Squad, aproximadamente una de cada diez niñas estonias de entre 8 y 14 años. El impacto solo podrá medirse dentro de una década, señala Kotka.
Mientras tanto, su objetivo y el de los responsables de HK Unicorn Squad es que "todos los niños estonios aprenda tecnología moderna", afirma. "Tiene que convertirse en un proyecto del Gobierno".
Invitado a hablar en la ceremonia de graduación de bachillerato de su hija Helena, entre actividad y actividad del campamento, Kotka resume sus aspiraciones de fondo. "Tenéis que trabajar duro", le dice al alumnado. "Estonia está en la periferia, pero no somos un lugar atrasado. Desde aquí podemos competir con el resto del mundo".