Loader
Encuéntranos
Publicidad

Casas impresas en 3D: ¿puede esta tecnología resolver la crisis de vivienda?

Heidelberg construye por primera vez tres edificios de viviendas impresos en 3D
Heidelberg construye por primera vez tres edificios de viviendas impresos en 3D Derechos de autor  PERI 3D Construction GmbH
Derechos de autor PERI 3D Construction GmbH
Por Maja Kunert
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

En Heidelberg se construye ahora una vivienda en pocas semanas y no en meses. Pero ¿podrá la impresión 3D a gran escala aliviar la escasez de vivienda en Alemania o seguirá siendo solo cosa de proyectos piloto?

Las cifras son desalentadoras: según el Monitor de vivienda social 2026, en Alemania faltaban a finales de 2024 en todo el país en torno a 1,4 millones de vivienda: una cifra récord. Afecta especialmente a los jóvenes, a las personas mayores y a las personas con discapacidad, que corren el riesgo de ser expulsados de las ciudades. Al mismo tiempo, la actividad constructora se frena: en 2024 se terminaron en Alemania, según la Oficina Federal de Estadística, solo unas 251.900 viviendas: un 14,4 % menos que el año anterior.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

En esta combinación de escasez de mano de obra cualificada, costes de construcción disparados y complejos trámites de autorización, la idea de "imprimir" sencillamente una casa suena casi demasiado bien para ser verdad. Sin embargo, eso es precisamente lo que intentan demostrar ahora varias empresas en Alemania y en el resto de Europa.

Con la vivienda unifamiliar de Beckum, los socios del proyecto querían mostrar las posibilidades que ofrece la impresión 3D de edificios.
Con la vivienda unifamiliar de Beckum, los socios del proyecto querían mostrar las posibilidades que ofrece la impresión 3D de edificios. PERI 3D Construction GmbH

Del prototipo al producto

La impresión 3D de edificios sigue considerándose una tecnología reciente en la construcción, aunque en Alemania ya se han alcanzado varios hitos. En Beckum, en Renania del Norte-Westfalia, el equipo del arquitecto Alexander Hoffmann, del estudio de planificación Mense-Korte (hoy Korte Hoffmann) imprimió la primera vivienda completamente construida en 3D de Alemania.

Entre 2020 y 2021, en 100 horas netas de impresión se levantó una vivienda unifamiliar de dos plantas, con unos 160 metros cuadrados de superficie habitable y muros curvos sin juntas. La ejecución completa de la obra duró en torno a ocho meses, y la casa está ya habitada.

Muros de dos y tres capas salidos de la impresora de hormigón 3D, lo que ahorra material y mano de obra.
Muros de dos y tres capas salidos de la impresora de hormigón 3D, lo que ahorra material y mano de obra. PERI 3D Construction GmbH

En una entrevista con 'Euronews', Hoffmann recuerda unos comienzos que no siempre fueron fáciles: "La evolución no ha sido tan fulgurante como esperábamos". Tras la vivienda de Beckum llegó en 2023 la Wavehouse de Heidelberg. El centro de datos construido sirvió sobre todo como estudio de viabilidad técnica y, con su llamativa fachada ondulada, demostró hasta qué punto la impresión 3D ofrece libertad de diseño.

Sin embargo, con cada nuevo proyecto Hoffmann fue tomando conciencia de que los edificios singulares y espectaculares por sí solos no resuelven el problema de fondo. ¿Dónde está realmente el cuello de botella en Alemania? No en la arquitectura llamativa, sino en la vivienda corriente y asequible, explica el arquitecto. De esta reflexión nació DREIHAUS, el primer edificio residencial en serie de tres plantas construido con impresora 3D.

Un brazo robotizado aplica capa a capa el hormigón especial de alta viscosidad y va dando forma así a los muros.
Un brazo robotizado aplica capa a capa el hormigón especial de alta viscosidad y va dando forma así a los muros. PERI 3D Construction GmbH

DREIHAUS: cuando el experimento se convierte en producto

A escasos metros de la Wavehouse, la empresa PERI 3D Construction, proveedora de soluciones de impresión 3D para la construcción, imprime junto con Korte Hoffmann y otros socios tres edificios plurifamiliares de distintos tamaños. En total se crearán 21 viviendas, que en el futuro se destinarán a alojamiento residencial de uso comercial.

Los socios del proyecto esperan ventajas llamativas: la obra debería ser un 30% más rápida y un 10% más barata que una estructura tradicional. En concreto, para cada edificio de viviendas solo se necesitan entre 14 y 26 días de impresión. Alexander Hoffmann subraya la ambición del proyecto: lo singular de DREIHAUS es un concepto de edificio completamente planificado, optimizado para la impresión 3D y escalable. Un enfoque que pretende hacer posible en muy poco tiempo vivienda asequible, sostenible y al mismo tiempo de alta calidad arquitectónica.

También el director general de PERI 3D Construction, Fabian Meyer-Brötz, ve ahí la palanca decisiva: "El foco ya no está solo en la propia tecnología de impresión 3D, sino en un concepto de edificio totalmente planificado, estandarizado y reproducible". Aún así, construir sigue siendo algo local: una empresa de fontanería de Heidelberg tiene, por ejemplo, unas exigencias distintas para los baños que otra situada 200 kilómetros más lejos, reconoce Meyer-Brötz.

DREIHAUS está considerado la primera experiencia de impresión 3D de edificios en serie.
DREIHAUS está considerado la primera experiencia de impresión 3D de edificios en serie. PERI 3D Construction GmbH

Con la mirada hacia Francia

DREIHAUS no es el único proyecto europeo que aspira a llevar la impresión 3D al gran público. En Bezannes, cerca de Reims, en el norte de Francia, se inauguró oficialmente en abril de 2026 ViliaSprint², hasta ahora el mayor edificio plurifamiliar impreso en 3D de Europa: un inmueble de tres plantas con doce viviendas sociales y unos 800 metros cuadrados de superficie habitable.

Lo especialmente reseñable es que se trata del primer edificio en Francia en el que tanto la estructura portante como todos los muros se imprimieron íntegramente 'in situ'. La fase de impresión duró solo 34 días en lugar de los 50 previstos, lo que permitió terminar la obra en 12 y no en los 15 meses habituales. Además, durante la impresión hicieron falta muchas menos personas cualificadas que en una obra convencional.

El edificio plurifamiliar se terminó en abril de 2026 como el mayor inmueble de viviendas impreso en 3D de Europa.
El edificio plurifamiliar se terminó en abril de 2026 como el mayor inmueble de viviendas impreso en 3D de Europa. PERI 3D Construction GmbH

El promotor parece convencido por este proyecto piloto, para un nuevo proyecto con unas 40 viviendas está previsto utilizar en el futuro dos impresoras a la vez para reducir drásticamente el tiempo de impresión.

¿De dónde procede realmente el ahorro de costes?

Harald Kloft es ingeniero de caminos y profesor en la Universidad Técnica de Brunswick, donde dirige el Instituto de Diseño Estructural. Investiga desde hace años la fabricación digital en la construcción y es portavoz del área de investigación especial TRR 277 de la DFG sobre fabricación aditiva en la construcción.

En su conversación con 'Euronews' destaca, además del bajo esfuerzo de personal, otra ventaja: mientras que los muros convencionales se rellenan por completo de hormigón, la máquina solo imprime cordones individuales. "Se puede ahorrar hasta un 50% de material", explica Kloft. El hueco que queda se aprovecha de forma inteligente, por ejemplo para las instalaciones del edificio o el aislamiento.

La geometría ofrece aún más posibilidades. Kloft recurre al ejemplo de las históricas bóvedas de ladrillo del pionero uruguayo Eladio Dieste para ilustrar cómo las formas curvas ahorran material gracias a su propia estática: un muro curvo de solo 15 centímetros de grosor puede ser casi tan estable como uno recto de 40. "No es solo cuestión de diseño, es básicamente un principio de construcción ligera", afirma Kloft.

Esta iglesia fue diseñada en 1958 por el ingeniero uruguayo Eladio Dieste en Estación Atlántida.
Esta iglesia fue diseñada en 1958 por el ingeniero uruguayo Eladio Dieste en Estación Atlántida. AP

La trampa del cemento o la sostenibilidad como cuestión de precio

El balance de CO2 es más complejo. Kloft no lo oculta: "Si compara un kilogramo de hormigón convencional con un kilogramo de hormigón para impresión 3D, en muchos casos la huella de CO2 del material de impresión 3D es hoy por hoy incluso peor".

La razón, según el experto, es que el hormigón debe adquirir consistencia más rápido, lo que a menudo exige un mayor contenido de cemento y aditivos. No obstante, si se analiza todo el proceso, la imagen vuelve a matizarse. Según Kloft, ya se están llevando a cabo numerosas investigaciones para hacer más sostenible el material de impresión 3D.

En este punto entra en juego la empresa Heidelberg Materials: en DREIHAUS, en Heidelberg, se utiliza por primera vez en un proyecto de impresión 3D el nuevo cemento evoZero, cuyas emisiones inevitables de CO2 se capturan directamente en la fábrica de cemento. Frente al cemento Portland clásico, la empresa logra, según el responsable de producto Beda Eber, "una reducción de CO2 de en torno al 55%".

No solo viviendas: del supermercado a la protección costera

Que la impresión 3D hace tiempo que va más allá de los edificios residenciales lo demuestra otro proyecto: el que asegura ser el primer supermercado del mundo construido con impresión de hormigón 3D en Neubulach, en el estado federado de Baden-Wurtemberg. También Kloft amplía mucho más el campo de aplicación: por ejemplo, en la protección del litoral en Sylt o en la defensa frente a inundaciones, donde podrían adaptarse las piezas de hormigón exactamente a los flujos de agua en lugar de levantar muros rectos y macizos.

La protección costera en Sylt es esencial y actualmente se realiza sobre todo mediante grandes y periódicos aportes de arena.
La protección costera en Sylt es esencial y actualmente se realiza sobre todo mediante grandes y periódicos aportes de arena. HERIBERT PROEPPER vía AP

El verdadero freno: el sistema

En un punto los expertos coinciden: el mayor problema no es la propia tecnología. El ingeniero de caminos Harald Kloft hace números: construir cuesta en torno a 3.500 a 4.500€ por metro cuadrado, pero una vivienda nueva en Múnich se sitúa entre 10.000 y 12.000€. "¿Dónde están los otros seis u ocho mil euros? No están en el sector de la construcción. Están en los inversores, en los promotores". Su conclusión: no es que construir sea demasiado caro, son las viviendas las que son demasiado caras.

El arquitecto Alexander Hoffmann ve el mayor freno más bien en la mentalidad del sector: "Falta valor", resume de forma tajante. Ambos profesionales señalan además el procedimiento alemán de autorización de obras como un verdadero obstáculo.

El Ministerio Federal de Vivienda confirma también este diagnóstico: entre los mayores inconvenientes figuran "la falta de soluciones estándar para el armado, las propiedades limitadas de los materiales, las elevadas inversiones necesarias y el uso de cemento, que sigue siendo muy intensivo en CO2".

Los alquileres en las grandes ciudades alemanas han subido un 43% en 10 años.
Los alquileres en las grandes ciudades alemanas han subido un 43% en 10 años. AP

A la pregunta sobre medidas concretas de apoyo a los procesos de fabricación aditiva, una portavoz del Ministerio Federal de Vivienda responde: "No hay previstas medidas específicas de fomento para los procesos de fabricación aditiva". Kloft critica esta falta de apoyo específico: "En la construcción no tenemos un lobby como el de la industria del automóvil".

También Meyer-Brötz, de PERI 3D Construction, cree que hay margen de mejora: las ayudas actuales se centran sobre todo en la construcción en serie y modular con elementos prefabricados, "en el fondo una tecnología antigua", mientras que la impresión 3D de edificios queda al margen.

¿En qué punto se encuentra realmente la tecnología?

Kloft sitúa la fase actual de la impresión 3D de edificios en un ciclo del entusiasmo tecnológico: hacia 2020 la tecnología se hallaba en el "pico de expectativas sobredimensionadas", luego llegaron la guerra de Ucrania y la debilidad económica y la euforia se desinfló.

"Ahora estamos abajo", afirma Kloft. Pero es precisamente desde ahí desde donde suele iniciarse el camino hacia la "meseta de productividad". También Meyer-Brötz lo confirma: "Ya hemos dejado atrás la fase piloto. Ahora se trata de ir escalando paso a paso este sistema constructivo". Sin embargo, pasarán aún años hasta que eso se refleje en las estadísticas de vivienda nueva a escala nacional.

Los procesos de impresión 3D están cambiando la forma de construir, pero aún no han llegado al gran público.
Los procesos de impresión 3D están cambiando la forma de construir, pero aún no han llegado al gran público. PERI 3D Construction GmbH

Entre la producción en serie y el hogar individual

Harald Kloft no imagina la construcción del futuro como una mera fábrica de impresión 3D, sino como un sistema híbrido que combine distintas técnicas y materiales según las necesidades, aunque la impresión 3D desempeñará un papel central. Hoffmann, por su parte, considera que DREIHAUS es ya un producto acabado, comparable a una casa prefabricada, solo que pensado para el conjunto de la población y no para el "5 o 10%".

Su motivación no es solo el precio, sino también la propia calidad de la vivienda: "Por supuesto que hay vivienda, pero no es de calidad. ¿Cómo logramos que en ella se pueda vivir con dignidad?". Con ello marca distancias conscientemente con las soluciones sencillas de bloques de paneles prefabricados.

Entre la vivienda pionera de Beckum y los pisos de Heidelberg apenas han pasado cinco años, y sin embargo en ese intervalo se aprecia un enorme salto, del ejemplar único al concepto repetible. Entretanto, otros estados federados también se suman con sus propios proyectos de impresión de edificios, de modo que el que fuera un experimento se está convirtiendo, lenta pero firmemente, en una práctica habitual en la construcción.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Merz quiere remodelar el Gobierno de Alemania y se distancia de Spahn

La fábrica de Volkswagen en Alemania podría no producir componentes del sistema antimisiles israelí

La energía solar aporta el 25% de la electricidad de la UE: España, Alemania y Polonia, en cabeza