El Etna vuelve a entrar en erupción, una nube de ceniza obliga a suspender los vuelos de llegada a Catania hasta las 21, el Ingv alerta de una nueva fase eruptiva
Nueva fase eruptiva del Etna y nuevos problemas para el tráfico aéreo. Debido a la emisión de ceniza volcánica en la atmósfera, el aeropuerto de Catania ha suspendido hasta las 21:00 las operaciones de llegada de vuelos. La decisión ha sido comunicada por la Sac, la sociedad que gestiona el aeropuerto, tras el cierre de los espacios aéreos afectados por la nube volcánica procedente del volcán siciliano.
Las salidas de las aeronaves ya presentes en el aeropuerto continúan con normalidad. La Sac invita a los pasajeros a comprobar el estado de su vuelo con las compañías aéreas antes de dirigirse al aeropuerto.
La alerta del Ingv pasa a nivel rojo para el tráfico aéreo
La suspensión de los vuelos se decidió tras el aviso emitido por el Observatorio Etneo del Ingv, que ha elevado el nivel del Vona (Volcanic Observatory Notice for Aviation) de naranja a rojo debido a la presencia de una nube volcánica en gran altitud.
Según las mediciones de los vulcanólogos, la actividad actual del Etna se caracteriza por un nuevo aporte de lava y por una intensificación de la actividad explosiva del cráter Voragine.
Lava desde la Voragine hacia la Valle del Bove
Las inspecciones y el seguimiento de las cámaras de vigilancia muestran que continúa el flujo de lava que desde la Voragine se dirige hacia el cráter noreste. La boca eruptiva que se abrió en torno a las 9:30 en la Valle del Leone, a unos 2.750 metros de altitud, sigue activa y alimenta varios flujos de lava. Uno de los frentes de lava ha superado el monte Simone, en la desértica Valle del Bove, y ha alcanzado unos 2.000 metros de altitud.
Los demás flujos observados por los técnicos del Ingv se encuentran en fase de enfriamiento o solo están débilmente alimentados.
Ceniza sobre varias localidades habitadas
La actividad de la fuente de lava ha provocado caída de ceniza volcánica en varios municipios en las laderas del Etna, entre ellos Adrano, Ragalna, Piano Vetore y Nicolosi. En las últimas horas la actividad explosiva del cráter Voragine ha aumentado, generando una nube eruptiva que se está dispersando hacia el sur.
En el frente sísmico, la amplitud del tremor volcánico, el parámetro que indica la energía de los conductos magmáticos internos, ha registrado un ligero descenso, pero se mantiene en niveles elevados.
Los focos del tremor siguen concentrándose en el entorno del cráter Voragine, a unos 3.000 metros sobre el nivel del mar. El Ingv señala además la presencia de tremor infrasónico, aunque por el momento no se registran eventos infrasónicos significativos. La situación sigue por tanto bajo estrecha vigilancia, con el volcán en plena actividad y el tráfico aéreo de Catania condicionado por la presencia de la nube de ceniza.