Los colegios electorales abrieron a las siete de la mañana y cerrarán a las diez de la noche, el escrutinio comenzará de inmediato y se esperan resultados a primera hora del viernes.
Los electores del este de Inglaterra acuden este jueves a las urnas en una elección parcial provocada por Nigel Farage, líder del partido derechista Reform UK, en medio del boicot de los grandes partidos.
Los partidos tradicionales han renunciado a competir por el escaño parlamentario de Clacton, que Farage representa desde julio de 2024, y han denunciado su decisión de dimitir y forzar una nueva votación como una maniobra. A consecuencia de ello, el principal rival de Farage es un candidato satírico llamado Count Binface (Conde Carapapelera, en español), junto a otros 33 aspirantes marginales.
Los colegios electorales abrieron a las 7:00 y cerrarán a las 22:00, el recuento comenzará de inmediato y se espera un resultado en torno a las 7:00 del viernes. La participación, que en las elecciones generales de 2024 fue de casi el 59%, podría caer de forma notable ante la ausencia de candidatos de los partidos tradicionales, el Partido Laborista, en el Gobierno y de centroizquierda, y los conservadores de centroderecha.
Farage se mantiene desafiante y parte como gran favorito
Farage, cuyo partido antiinmigración Reform UK ganó las elecciones locales de mayo y encabezó las encuestas nacionales durante 18 meses desde comienzos del año pasado, se mantiene desafiante.
El adalid del Brexit ha presentado esta elección parcial como "el pueblo de Clacton frente al establishment" y ha calificado las investigaciones periodísticas y oficiales sobre sus finanzas y las donaciones dudosas a su partido antiinmigración de "montaje".
"Reino Unido necesita Reform, Reino Unido quiere Reform y Reino Unido exige unas elecciones generales", afirmó en un comunicado a última hora del miércoles. Se da por hecho que Farage retendrá el escaño del este de Essex, que votó de forma abrumadora a favor del Brexit en el referéndum de 2016, y los analistas políticos restan importancia al alcance de esta cita.
Hace dos años obtuvo el 46% de los votos y logró ser diputado en su octavo intento, con una mayoría de 8.405 sufragios. Sin embargo, las comparaciones pueden verse distorsionadas por los boicots.
"Parece poco probable que esta elección parcial tenga consecuencias para la política británica", afirma Will Jennings, profesor de ciencia política en la Universidad de Southampton. "Una victoria no hará desaparecer las dudas sobre las finanzas de Farage o de Reform, así que lo más probable es que todo esto suponga un verano perdido para todos", agregó.
"Cuando Farage vuelva después al Parlamento, estaremos de nuevo donde empezamos". Su principal rival, Binface, que se viste con un cubo de basura gris en la cabeza, capa y armadura plateada, ha acaparado la atención de los medios de todo el mundo y podría hacerse con una quinta parte de los votos, según una encuesta de Survation.
Un sondeo relámpago refleja la larga tradición británica de candidatos satíricos
El autodenominado "guerrero espacial intergaláctico" se inscribe en una larga tradición británica de candidatos satíricos, que parece haber alcanzado su cenit en Clacton, donde el Official Monster Raving Loony Party presentará también a tres candidatos.
"El plan de Farage de convertir esta elección parcial en una batalla política seria ha fracasado", señala a AFP Stijn van Kessel, profesor de Política en la Queen Mary University of London, que considera que el espectáculo resultante "hace que Farage parezca bastante ridículo".
La mayoría de los candidatos, el mayor número registrado en unas elecciones parlamentarias, se presentan como independientes, lo que ha dado lugar a una papeleta de casi un metro de largo.
Farage sorprendió en Westminster y más allá cuando anunció el 7 de julio su dimisión como diputado por Clacton, y su intención de volver a presentarse al escaño, tras el intenso escrutinio sobre sus finanzas y las de Reform.
El organismo parlamentario encargado de vigilar los casos de corrupción investiga a Farage y a su adjunto, Richard Tice, ante las acusaciones de que no declararon regalos económicos, entre ellos, en el caso de Farage, una donación de 5 millones de libras (6,7 millones de dólares) del multimillonario de las criptomonedas Christopher Harborne.
Ambos niegan haber cometido irregularidad alguna. Por su parte, la Policía de Londres ha confirmado que abrió el año pasado una investigación sobre las donaciones a Reform anteriores a las elecciones generales de 2024.
Según han informado medios británicos, la pesquisa se refiere a apoyos económicos no declarados del antiguo aliado de Farage y estafador condenado George Cottrell y de su madre.
Las polémicas han coincidido con una caída del apoyo a Reform en las encuestas y de la popularidad de Farage, desde hace años una figura divisiva, amada y detestada a partes casi iguales.