En Portugal, la Guarda Nacional Republicana (GNR) ha detenido a 168 personas hasta el 18 de agosto, 100 más que en todo 2025, debido a una mayor vigilancia y prevención policial ante conductas negligentes de la población.
Los meses de verano suelen concentrar el pico de incendios en territorio portugués. Este año, al elevado número de incidencias se suman las detenciones relacionadas con delitos de incendios forestales.
Según los datos de la Guarda Nacional Republicana (GNR) facilitados a 'Euronews', hasta el 18 de agosto la fuerza policial contabilizaba 168 detenciones, un aumento del 147% respecto a 2025, al pasar de 68 a 168. De hecho, las detenciones de este año ya superan la cifra de 2025 y 2024 combinados.
La GNR justifica la evolución de las cifras con el "refuerzo de la actividad preventiva y operativa desarrollada pela Guarda Nacional Republicana", en particular la intensificación de la "presencia sobre el terreno, mediante acciones de patrullaje, sensibilización, fiscalización y señalización de situaciones de riesgo". La GNR añadió que, en muchos casos, la prevención ha permitido la "detección precoz de incidencias".
Además de la fiscalización, el aumento de detenciones está también ligado al número de casos de negligencia, relacionados sobre todo con hogueras, quemas controladas y limpiezas de terrenos.
La mayoría de las detenciones por incendios se debe a negligencias
"Tras un período de elevada pluviosidad, se registró un crecimiento significativo de la vegetación, coincidiendo con la obligación legal de proceder a su retirada. En este contexto, aumentó también el recurso al uso del fuego para eliminar restos, muchas veces sin cumplir las normas de seguridad exigidas", explica la fuerza policial, que señala que, de las 168 detenciones practicadas, solo 8% corresponden a sospechas de incendio doloso o fuego intencionado. La gran mayoría de las detenciones (155) está relacionada con situaciones de negligencia.
En cuanto a las personas detenidas, 67 corresponden a individuos con edades comprendidas entre los 18 y los 64 años, mientras que 33% son personas de 65 o más años.
Por su parte, la Polícia Judiciária cifra en 46 las personas detenidas por sospecha de fuego intencionado, según datos adelantados por la Renascença. Según la emisora portuguesa, que cita al director de la Polícia Judiciária do Centro, se observa un aumento de la detención de mujeres y de personas más jóvenes.
Según cifras de la Direção-Geral de Reinserção e Serviços Prisionais, facilitadas a Euronews, a 17 de agosto de 2026 había en el sistema penitenciario 46 reclusos en prisión preventiva y 57 condenados cumpliendo penas y medidas privativas de libertad. En esa misma fecha, había además 21 ciudadanos considerados inimputables cumpliendo una medida de internamiento en una institución psiquiátrica.
Más de 8.000 terrenos señalados por falta de limpieza
Además de las detenciones, la GNR ha señalado 8.549 terrenos en el marco de la fiscalización y gestión de combustible, "habiendo verificado, en una segunda fase de fiscalización, hasta el momento, 5.909 de estos terrenos".
"De las comprobaciones realizadas, 2.188 terrenos siguen en situación de incumplimiento, y ya se han incoado 746 expedientes sancionadores por falta de gestión de combustible", informó la fuerza policial, subrayando que "parte de los procesos sigue aún en tramitación".
Las fogatas dominan las causas de los incendios
De acuerdo con el informe preliminar do Instituto de Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF), entre el uno de enero y el 15 de agosto de 2026 se registró un total de 6.388 incendios rurales que se saldaron con 56.586 hectáreas de superficie quemada. Según el ICNF, estos valores suponen un 9% menos de incendios rurales y un 28% menos de superficie quemada respecto a la media anual del período.
El mismo informe señala que 2026 presenta, "hasta el 15 de agosto, el sexto valor más elevado en número de incendios y el quinto valor más elevado de superficie quemada desde 2016". De los incendios registrados, el ICNF indica que "5.327 fueron investigados y tienen el proceso de averiguación de causas concluido".
Las causas más frecuentes identificadas son: "Quemas de montones de restos forestales o agrícolas (21%), incendiarismo imputable (17%) y quemas extensivas de restos forestales o agrícolas (6%)."
Las distintas tipologías de quemas y quemas controladas representan así 37% del total de causas de los incendios. El mismo informe indica que los "reavivamientos representan nueve por ciento del total de causas determinadas", lo que supone un ligero descenso respecto a la media de los diez años anteriores.
Europa refuerza la lucha contra los incendios, pero el fuego intencionado sigue siendo un problema desigual
La Unión Europea ha avanzado en la respuesta de emergencia a los incendios forestales, principalmente a través del Mecanismo de Protección Civil, de la reserva rescEU y del sistema de observación Copernicus/EFFIS, que permite prever el riesgo de incendio y monitorizar por satélite la localización y propagación de los fuegos.
Sin embargo, esa capacidad tecnológica contrasta con la ausencia de una visión europea común sobre el origen de los fuegos, ya que la tipología del delito de incendio sigue tratándose de forma distinta entre países.
No existe una definición armonizada de incendio doloso a escala de la UE, ya que el derecho penal sigue siendo competencia nacional y cada país aborda los incendios forestales de forma distinta en su legislación, lo que complica las comparaciones. España y Portugal, por ejemplo, cuentan con tipos penales específicos para incendios forestales que reconocen daños que van más allá de la propiedad privada.
De este modo, y pese al refuerzo de medios, el bloque sigue dependiendo de investigaciones policiales nacionales fragmentadas para determinar si la ignición fue deliberada e identificar a los responsables. Un punto ciego cada vez más crítico, en un momento en que el cambio climático y las consiguientes sequías prolongadas aumentan la probabilidad de que cualquier ignición, incluso aislada, se convierta rápidamente en una catástrofe de gran escala.
Los incendios podrían aumentar un 39%, incluso en el mejor escenario climático posible
Un nuevo estudio, publicado en la revista científica 'Global Change Biology', señala que en Europa los incendios seguirán causando daños, y apunta que la superficie quemada anual en el continente podría aumentar un 39% de aquí a finales de siglo, incluso en el mejor escenario climático posible.
"Hasta finales de siglo, la intensificación de las condiciones meteorológicas propicias a incendios, por sí sola, podría aumentar la superficie quemada anual en aproximadamente un 39% en un escenario de bajas emisiones (SSP1-2.6) y en casi 192% en un escenario de altas emisiones (SSP3-7.0)", detalla la publicación, que indica, no obstante, que las mejoras en la capacidad de gestión de incendios pueden mitigar estos aumentos, "reduciendo la superficie quemada entre 72% y 92% en comparación con escenarios sin estas mejoras".
"En conjunto, la mejora de la capacidad de gestión de incendios forestales tiene el potencial de limitar de forma considerable los impactos del agravamiento de las condiciones meteorológicas propicias a incendios, pero puede no compensar por completo los efectos de un cambio climático intenso".