Los datos de Eurostat muestran que el 32,7% de los internautas de la UE paga por ver películas, series o deportes en internet, aunque la cifra cae por debajo del 10% en Bulgaria. La brecha entre países coincide con una creciente presión sobre plataformas como Netflix por las subidas de precios.
Desde maratones de series durante el fin de semana en Netflix hasta la retransmisión en directo de partidos de fútbol en DAZN, casi una de cada tres personas en la Unión Europea paga ya una cuota mensual para ver películas, series o deportes en directo a través de internet.
Nuevos datos publicados por Eurostat muestran que el 32,7% de los internautas del bloque contaba con una suscripción de pago a plataformas de 'streaming' en 2025. Sin embargo, lo que los europeos gastan realmente en contenidos digitales varía enormemente según el país en el que viven.
Al desglosar los datos por Estados miembros, aparece una clara brecha geográfica. Irlanda y Dinamarca encabezan la clasificación con mucha diferencia: el 63,9% y el 61,1% de sus internautas, respectivamente, pagan por servicios de vídeo y deportes como Amazon Prime y Disney+. Les sigue Países Bajos, con un 59,2%.
En el extremo opuesto, la disposición a pagar por servicios de 'streaming' cae de forma notable. Bulgaria registró la tasa de adopción más baja de la Unión Europea, con apenas un 9,3%, seguida de Eslovenia (13,7%), Letonia (16,7%) y Lituania (17,4%), lo que refleja una profunda brecha entre países en el consumo de contenidos digitales de pago.
Más allá del entretenimiento audiovisual, los datos evidencian también claras diferencias en la popularidad de otros tipos de suscripción. Las plataformas de audio, que incluyen la música en 'streaming' y los pódcast en servicios como YouTube Premium y Spotify, cuentan con suscripciones de pago del 23,0% de los internautas de la UE.
Los contenidos tradicionales, como las webs de noticias, los periódicos digitales y las revistas, quedan muy rezagados, con un 7,2%, mientras que las suscripciones a servicios de videojuegos en la nube, como Xbox Game Pass, cierran la lista con un 6,1%. A medida que los servicios digitales se consolidan en las rutinas de los hogares, estas cifras ponen de relieve un mercado de suscripciones profundamente fragmentado en Europa.
Los servicios de suscripción se enfrentan a demandas judiciales
Pese a su popularidad en algunos países, los servicios de suscripción en la UE también han sido objeto de críticas y acciones judiciales impulsadas por los consumidores en los últimos meses. Una asociación de consumidores neerlandesa ha demandado a Netflix por las subidas de precios de sus suscripciones, de hasta un 75% desde 2017. La organización cifra los posibles daños en hasta 673 millones de euros.
El caso sigue la estela de otros similares en Europa, como la decisión de un tribunal de Roma que en abril declaró ilegales las subidas de precios de Netflix en Italia. La plataforma de 'streaming' ha recurrido la sentencia. Varios tribunales alemanes también se han pronunciado a favor de los consumidores en litigios similares. En España hay otro procedimiento abierto, mientras que en Austria un caso se cerró con un acuerdo extrajudicial que contemplaba indemnizaciones.