El Partido Popular Europeo y los socialistas protagonizaron un tenso choque en el Parlamento Europeo por la crisis de Ceuta, con acusaciones cruzadas sobre la gestión migratoria que evidenciaron las crecientes divisiones entre los principales grupos que respaldan a Ursula von der Leyen.
Un debate celebrado el martes en el Parlamento Europeo sobre la situación en Ceuta derivó en un agrio enfrentamiento interno entre los grupos políticos que respaldan a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a solo un día de su discurso clave sobre el estado de la Unión.
Los dos principales grupos que sostienen la mayoría centrista, el Partido Popular Europeo (PPE) y los Socialistas y Demócratas (S&D), se enfrentaron por las consecuencias de la llegada masiva de migrantes a la exclave española los días 30 y 31 de julio, cuando unas 80.000 personas cruzaron la frontera de forma irregular y más de 150 perdieron la vida.
La presidenta del grupo socialista, Iratxe García Pérez, lanzó un ataque directo al grupo conservador al afirmar que “el PPE lleva más de un mes utilizando Ceuta con el único objetivo de atacar al Gobierno español”.
Los eurodiputados de S&D cerraron filas con el Gobierno de Sánchez y al mismo tiempo criticaron a otros países de la UE por lo que calificaron de falta de solidaridad con España.
Algunos parlamentarios apuntaron directamente al Gobierno italiano, muy cuestionado por prorrogar 15 días más la reintroducción de controles en las fronteras aéreas y marítimas con España.
El eurodiputado socialista italiano Sandro Ruotolo denunció que “Meloni pidió solidaridad para Lampedusa y se la niega a Ceuta”, acusando a Roma de aplicar un doble rasero en materia migratoria.
Los eurodiputados del PPE, por su parte, aprovecharon en gran medida sus intervenciones para criticar a Sánchez y acusar a su Gobierno de permitir una “invasión” de territorio europeo al no haber evitado la entrada masiva.
A comienzos de este mes, un informe de la Policía española filtrado sugería que fuerzas marroquíes habían contribuido a empujar a los migrantes hacia Ceuta, lo que añadió presión sobre Madrid y alimentó las críticas del PPE.
La eurodiputada española Dolors Montserrat declaró: “La Policía le advirtió. Los servicios de inteligencia enviaron informes. [...] Sánchez lo sabía y se fue de vacaciones durante 25 días”.
Los diputados del centro derecha también aprovecharon el debate para cargar contra la política migratoria más amplia del Gobierno español, incluido su plan para regularizar a miles de migrantes en situación irregular, aunque esta medida no está directamente vinculada a la crisis de Ceuta.
El eurodiputado neerlandés del PPE Jeroen Lenaers afirmó que “Sánchez pidió solidaridad después de resistirse a las herramientas comunes necesarias para prevenir crisis e inició una regularización masiva pese a que no había acuerdo sobre ello en Europa”.
Está previsto que una resolución sobre este asunto se someta a votación el próximo jueves, en medio de una batalla política por las enmiendas que marcará el texto final y pondrá aún más de manifiesto las divisiones entre los dos grandes grupos centristas.
Se espera que el PPE presione para incluir referencias críticas a la gestión de la crisis por parte de España, mientras que los socialistas tratarán previsiblemente de suavizar el tono de las acusaciones.
La cuestión migratoria también se prevé que figure en el discurso sobre el estado de la Unión, en el que von der Leyen previsiblemente proponga nuevas medidas restrictivas en materia de derecho de asilo y un refuerzo de la agencia europea de fronteras Frontex.
Ultraderecha e izquierda chocan en un debate caótico
Más allá del choque entre PPE y S&D, varios eurodiputados de la ultraderecha y de la izquierda radical intervinieron con declaraciones provocadoras y cruces de acusaciones que encendieron aún más el debate.
La eurodiputada de Podemos Isabel Serra Sánchez acusó a sus colegas de la ultraderecha de convertir Ceuta en un “laboratorio de odio” al pedir que los migrantes fueran “cazados”, algo que, según dijo, había contribuido a las agresiones contra migrantes en la ciudad autónoma.
Diego Solier, del partido nacionalista español The Party Is Over, la replicó preguntándole si le preocupaban las mujeres que supuestamente habían sido agredidas sexualmente por migrantes en la ciudad autónoma.
El eurodiputado de Vox Jorge Buxadé Villalba interrumpió a gritos una intervención del eurodiputado verde Jaume Asens, mientras que el no inscrito Alvise Pérez aseguró haber sido insultado por colegas de la izquierda. Pérez fue después reprendido por haber insultado previamente a Irene Montero, de The Left, lo que dio lugar a un inusual cruce de palabras con el vicepresidente del Parlamento Younous Omarjee.
Tras un encendido discurso en el que alertó de una supuesta “invasión” de Europa por parte de migrantes irregulares, la eurodiputada de la Liga Susanna Ceccardi fue replicada por la liberal sueca Abir Al Sahlani, que respondió con una pregunta incisiva: “¿Sabe dónde está Ceuta?”.