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La UE hace frente a China con su propio plan de infraestructuras

La UE hace frente a China con su propio plan de infraestructuras
La UE hace frente a China con su propio plan de infraestructuras   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters
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Por Robin Emmott y Sabine Siebold

BRUSELAS, 12 jul – Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea acordaron el lunes poner en marcha un plan global de infraestructuras que conecte a Europa con el mundo, lo que supone un nuevo paso tras los acuerdos con India y Japón y un compromiso similar del Grupo de las Siete democracias más ricas.

Ante la sospecha de que la Iniciativa de la Franja y la Ruta emprendida por el presidente chino, Xi Jinping, pretende unir Europa con Asia a través de las infraestructuras con el objetivo de ganar influencia, la UE ha establecido una hoja de ruta oficial para un ambicioso plan de “conectividad” a partir de 2022.

“Vemos que China utiliza medios económicos y financieros para aumentar su peso político en todo el mundo. Es inútil lamentarse por ello, debemos ofrecer alternativas”, dijo el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, a los periodistas en una reunión con sus homólogos de la UE en Bruselas.

“Es importante que la Unión Europea… coordine (estas alternativas) muy estrechamente con Estados Unidos”, dijo.

La UE ya ha establecido alianzas con Japón e India para coordinar proyectos de transporte, energía y digitales que conecten Europa y Asia. Tanto Tokio como Delhi están preocupados por las inversiones chinas, que, según los dirigentes europeos, hace que los países más pobres estén en deuda con Pekín porque se ven obligados a contraer grandes deudas.

A través de los bancos de desarrollo, las garantías a primera pérdida para las empresas privadas y la aportación de conocimientos técnicos de los Estados occidentales, el G7 —uyos líderes se reunieron en Inglaterra en junio— también quiere ofrecer más transparencia en las relaciones en materia de infraestructuras.

Montenegro, miembro de la alianza militar de la OTAN y aspirante a entrar en la UE, es la víctima más destacada de la deuda china, según los dirigentes occidentales.

Montenegro pidió prestado a China casi 1.000 millones de dólares en 2014 para financiar un tramo de carretera de 41 kilómetros, una cantidad que ha amenazado con llevar al país a la bancarrota. Ahora está negociando con bancos occidentales para canjear o refinanciar la deuda, según informó Reuters este mes. 

La estrategia de la UE, denominada “Una Europa globalmente conectada”, no menciona a China, y el veterano ministro luxemburgués de Asuntos Exteriores, Jean Asselborn, advirtió el lunes sobre la inconveniencia de convertir a China en un adversario, señalando que los fabricantes de automóviles alemanes venden cada año más vehículos en China que en Alemania.

No obstante, un diplomático de la UE que participó en la redacción de la estrategia dijo que en el documento de ocho páginas China estaba “escrito por todas partes”.

Desde 2013, China ha impulsado proyectos de construcción en más de 60 países, buscando una red de enlaces terrestres y marítimos con el Sudeste Asiático, Asia Central, Oriente Medio, Europa y África. Pekín niega cualquier intención de proyectar poder y ha dicho que el corredor de infraestructuras se centra en las necesidades de la gente corriente.