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El BCE promete tasas de interés bajas por más tiempo para estimular los precios

ECB takes first step towards digital euro
ECB takes first step towards digital euro   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters
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Por Balazs Koranyi y Francesco Canepa

FRÁNCFORT, 22 jul -El Banco Central Europeo se comprometió el jueves a mantener las tasas de interés en mínimos históricos durante más tiempo para ayudar a que la lenta inflación de la zona euro vuelva a alcanzar su esquivo objetivo del 2%.

El banco central de los 19 países que comparten el euro dijo que no subirá las tasas hasta que vea que la inflación alcanza su objetivo del 2% “mucho antes del final de su horizonte de proyección y de forma duradera”.

La inflación se ha mantenido por debajo de ese nivel durante la mayor parte de la última década y el objetivo se ha alejado aún más desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

El mensaje probablemente pretende alejar las expectativas de la primera subida de tipos del BCE desde 2011, ya que no se prevé que la inflación en la zona euro alcance el 2% hasta dentro de al menos dos años, según las propias estimaciones del BCE.

“El Consejo de Gobierno espera que las tasas de interés clave del BCE se mantengan en sus niveles actuales o más bajos hasta que vea que la inflación alcanza el 2% mucho antes del final de su horizonte de proyección y de forma duradera durante el resto del horizonte de proyección, y juzga que el progreso realizado en la inflación subyacente está lo suficientemente avanzado como para ser coherente con la estabilización de la inflación en el 2% a medio plazo”, dijo el BCE.

“Esto también puede implicar un periodo transitorio en el que la inflación se sitúe moderadamente por encima del objetivo”, añadió.

La anterior orientación del BCE decía que mantendría las tasas de interés donde están hasta que se sintiera satisfecho con la convergencia de las expectativas de inflación respecto a su objetivo, así como que dejaría de comprar bonos en el marco de su programa de flexibilización cuantitativa poco antes.

El cambio de discurso se debe a la nueva estrategia presentada a principios de este mes, cuando el BCE prometió ser “especialmente enérgico o persistente” e incluso dejar que la inflación se sitúe por encima del 2%, ya que las tasas de interés están en mínimos históricos.

Sin embargo, los responsables de la fijación de las tasas de interés discreparon entonces sobre cómo adaptar su política monetaria a ese compromiso, y se esperaba que el mensaje del jueves fuera el resultado de un consenso.

Los gobernadores de los bancos centrales de los países endeudados, como el portugués Mario Centeno y el italiano Ignazio Visco, salieron a la palestra antes de la reunión para argumentar que la nueva estrategia significa que el BCE debe mantener los grifos de dinero abiertos durante más tiempo.

Por su parte, los “halcones”, que son partidarios de una política monetaria más restrictiva frente a la inflación y que suelen proceder de países con menores ratios de deuda sobre el PIB, como Alemania, se han mostrado más cautelosos, ya que esperan que las presiones sobre los precios vuelvan antes.

La inflación en Alemania ya va a superar el 2% este año debido a factores temporales.

El BCE prevé que la inflación en el conjunto de la zona euro alcance el 1,9% este año, antes de caer al 1,5% en 2022 y al 1,4% el año siguiente.

Los mercados financieros no prevén una subida de tasas hasta dentro de tres años.

GRANDESDECISIONESPORDELANTE

La orientación futura determinará el criterio del BCE respecto a las decisiones fundamentales que deben tomarse en las próximas reuniones, incluida la forma de reducir su programa de compras de emergencia para la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés), dotado de 1,85 billones de euros (2,18 billones de dólares), y la conveniencia de sustituirlo, al menos en parte, por otros planes.

Los responsables conservadores del banco sostienen que la emergencia de la COVID-19 está remitiendo, por lo que el BCE debe renunciar a sus poderes extraordinarios y volver a medidas más tradicionales, sujetas a normas más estrictas y con un planteamiento más centrado en volver a situar la inflación en su objetivo.

Sin embargo, los partidarios de una política monetaria más relajada han advertido del riesgo que supone la variante delta, que se está extendiendo rápidamente y que ya ha provocado el restablecimiento parcial de las restricciones en algunos países de la zona del euro.

En el marco del PEPP, el BCE puede comprar bonos donde lo considere necesario y sin cuotas de volumen preestablecidas.

Sin embargo, el programa de compra de activos (APP por sus siglas en inglés), establecido desde hace más tiempo, exige compras en proporción al tamaño de cada una de las economías de la zona del euro, lo que se conoce como la clave de capital, en volúmenes preestablecidos, y excluye a Grecia, muy endeudada, porque su calificación crediticia es demasiado baja.

También se espera que el BCE cambie su forma de comunicar la política monetaria, y su presidenta, Christine Lagarde, ha prometido declaraciones “más cortas, más nítidas” y con menos jerga.

La conferencia de prensa de Lagarde está prevista para las 1230 GMT.