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Empresas financieras planean acelerar el cierre de plantas de carbón en Asia -fuentes

Exclusive-ADB, Citi, HSBC, Prudential hatch plan for Asian coal-fired closures -sources
Exclusive-ADB, Citi, HSBC, Prudential hatch plan for Asian coal-fired closures -sources   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters
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Por Clara Denina y Melanie Burton

LONDRES / MELBOURNE, 3 ago – Firmas del sector financiero como la aseguradora británica Prudential, los bancos Citi y HSBC y el fondo BlackRock Real Assets están ideando planes para acelerar el cierre de las centrales eléctricas de carbón de Asia, a fin de reducir la mayor fuente de emisiones de carbono del mundo, dijeron cinco personas con conocimiento de la iniciativa.

La novedosa propuesta, impulsada por el Banco Asiático de Desarrollo, ofrece un modelo potencialmente viable y las primeras conversaciones con Estados asiáticos y bancos multilaterales son prometedoras, según dijeron a Reuters las fuentes consultadas.

El grupo planea crear asociaciones público-privadas para comprar las centrales y liquidarlas en un plazo de 15 años, mucho antes de su vida útil habitual, lo que daría a los trabajadores tiempo para jubilarse o encontrar nuevos empleos y permitiría a los países cambiar a fuentes de energía renovables.

Su objetivo es tener un modelo listo para la conferencia sobre el clima COP26 que se celebrará en Glasgow (Escocia) en noviembre.

“El sector privado tiene grandes ideas sobre cómo abordar el cambio climático y nosotros estamos tendiendo un puente entre ellos y los actores del sector oficial”, dijo el vicepresidente del BAD, Ahmed M. Saeed.

La iniciativa llega en un momento en que los bancos comerciales y de desarrollo, presionados por los grandes inversores, evitan financiar nuevas centrales eléctricas para cumplir los objetivos climáticos.

Saeed dijo que la primera compra en el marco del plan propuesto, que comprenderá una combinación de capital, deuda y financiación en condiciones favorables, podría producirse tan pronto como el año que viene.

“Si se consigue una forma ordenada de sustituir esas centrales antes y retirarlas antes, pero no de la noche a la mañana, se abre un espacio más predecible y masivo para las energías renovables”, dijo a Reuters Donald Kanak, presidente de Prudential’s Insurance Growth Markets.

La generación de energía mediante carbón es responsable de una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo, lo que la convierte en el mayor agente contaminante del planeta. El mecanismo propuesto implica la obtención de una financiación mixta de bajo coste que se utilizaría para un mecanismo de reducción de las emisiones de carbono, mientras que otro mecanismo distinto financiaría los incentivos a las energías renovables.

HSBC declinó hacer comentarios sobre el plan.

Encontrar la manera de que los países en desarrollo de Asia, que cuentan con la flota de centrales de carbón más nueva del mundo y otras en construcción, aprovechen al máximo los miles de millones ya gastados y se pasen a las energías renovables ha resultado un reto considerable.

La Agencia Internacional de la Energía prevé que la demanda mundial de carbón aumente un 4,5% en 2021, y que Asia represente el 80% de ese crecimiento.

Por su parte, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) pide que la electricidad generada con carbón pase del 38% al 9% de la producción mundial en 2030 y al 0,6% en 2050.

HACERLOVIABLE

El mecanismo de reducción de emisiones de carbono propuesto compraría y explotaría centrales eléctricas de carbón, con un coste de capital inferior al de las centrales comerciales, lo que les permitiría funcionar con un margen más amplio pero durante menos tiempo para generar rendimientos similares.

El flujo de caja amortizaría deuda retribuiría a inversores.

El otro mecanismo se utilizaría para poner en marcha inversiones en energías renovables y en almacenamiento para asumir la carga energética de las centrales a medida que ésta crezca, atrayendo financiación por sí misma.

El modelo ya es conocido por los inversores en infraestructuras que recurren a la financiación mixta en los llamados acuerdos público-privados, respaldados por instituciones con financiación estatal.

En este caso, los bancos de desarrollo asumirían el mayor riesgo al aceptar asumir la primera pérdida como titulares de la deuda subordinada, además de aceptar una menor rentabilidad, según la propuesta.

“Para que esto sea viable en más de una o dos plantas, hay que conseguir inversores privados”, dijo a Reuters Michael Paulus, jefe del grupo del sector público de Citi en Asia-Pacífico, que participa en la iniciativa.

“Hay algunos que están interesados, pero no lo van a hacer gratis. Puede que no necesiten una rentabilidad normal del 10-12%, puede que lo hagan por menos. Pero no van a aceptar un 1 o 2%. Estamos tratando de encontrar alguna manera de que esto funcione”.

Citi declinó hacer más comentarios.

El marco ya ha sido presentado a los ministros de finanzas de la ASEAN, a la Comisión Europea y a los responsables europeos de desarrollo, dijo Kanak, que copreside el Hub de la ASEAN de la Asociación de Inversiones para el Desarrollo Sostenible.

Entre los detalles que quedan por ultimar se encuentran las formas de animar a los propietarios de las centrales de carbón a venderlas, qué hacer con ellas una vez retiradas, los requisitos de rehabilitación y el papel que pueden desempeñar los créditos de carbono.

Las empresas pretenden atraer financiación y otros compromisos en la COP26, en la que se pedirá a los Estados que se comprometan a alcanzar objetivos de emisiones más ambiciosos y a aumentar la financiación para los países más vulnerables al cambio climático.

El Gobierno de Estados Unidos se ha reincorporado al acuerdo climático de París y está presionando para que se produzcan reducciones ambiciosas de las emisiones de carbono, mientras que en julio, la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, pidió a los directores de los principales bancos de desarrollo, incluidos el BAD y el Banco Mundial, que diseñen planes para movilizar más capital para luchar contra el cambio climático y apoyar la reducción de emisiones.

Un miembro del Tesoro de EEUU dijo a Reuters que los planes del BAD para la retirada de plantas de carbón están entre los tipos de proyectos que Yellen quiere que los bancos lleven a cabo, y añadió que el Gobierno estadounidense está “interesado en acelerar las transiciones del carbón” para hacer frente a la crisis climática.

PASOS EN ASIA

Como parte de la propuesta del grupo, el BAD ha asignado alrededor de 1,7 millones de dólares para realizar estudios de viabilidad que abarquen Indonesia, Filipinas y Vietnam, con el fin de estimar los costes del cierre anticipado, los activos que podrían adquirirse y comprometerse con los países y otras partes interesadas.

“Nos gustaría hacer la primera adquisición (de plantas de carbón) en 2022″, dijo Saeed del BAD a Reuters, añadiendo que el mecanismo podría ser ampliado y utilizado como una plantilla para otras regiones, si tiene éxito. Ya se está discutiendo la posibilidad de ampliar esta labor a otros países de Asia, añadió.

Para retirar anticipadamente el 50% de la capacidad de un país a un precio de entre 1 y 1,8 millones de dólares por megavatio, Indonesia necesitaría un mecanismo total de entre 16.000 y 29.000 millones de dólares, mientras que Filipinas necesitaría entre 5.000 y 9.000 millones de dólares y Vietnam entre 9.000 y 17.000 millones de dólares, según las estimaciones de Kanak, de Prudential.

Uno de los retos que hay que abordar es el posible riesgo moral, dijo Nick Robins, profesor de finanzas sostenibles de la London School of Economics.

“Hay un principio muy arraigado de que el que contamina debe pagar. Tenemos que asegurarnos de que no estamos pagando a quien contamina, sino que estamos pagando por una transición acelerada”, dijo.