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El BCE rebaja ligeramente los estímulos pero insiste en que no los retirará

Talk now, act later: Five questions for the ECB
Talk now, act later: Five questions for the ECB   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters
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FRÁNCFORT, 9 sep -El Banco Central Europeo reducirá ligeramente sus compras de bonos de emergencia durante el próximo trimestre, dijo el jueves, dando un paso simbólico hacia la retirada de la ayuda económica de emergencia que sostuvo al bloque durante la pandemia.

Si el año pasado el BCE sacaba su arsenal pesado cuando la COVID-19 asolaba la economía, las elevadas tasas de vacunación en toda Europa refuerzan ahora las perspectivas de recuperación y los responsables de política monetaria se ven presionados a reconocer que lo peor ya ha pasado.

Pero con el aumento de las tasas de infección en Estados Unidos, que hace que la Reserva Federal dude en reducir sus estímulos, el BCE actuó con cautela: no señaló ningún otro movimiento, en particular cómo piensa desmantelar finalmente el programa de compras de emergencia para la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) de 1,85 billones de euros, que ha mantenido bajos los costes de los préstamos.

“La señora no va a retirar (los estímulos)”, dijo la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una conferencia de prensa para explicar la decisión, utilizando un giro que recuerda la famosa declaración de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher: “la señora no va a cambiar el rumbo” (“the lady’s not for turning”).

“Lo que hemos decidido hoy (…) por unanimidad, es calibrar el ritmo de nuestras compras para cumplir nuestro objetivo de lograr unas condiciones de financiación favorables. No hemos discutido lo que viene después”, dijo.

Previamente, el BCE emitió un comunicado en el que afirmaba que su Consejo de Gobierno había acordado que las condiciones de financiación favorables podrían mantenerse con un “ritmo moderadamente menor” de compras de activos.

“El Consejo de Gobierno considera que pueden mantenerse unas condiciones de financiación favorables con un ritmo de compras netas de activos en el marco del PEPP moderadamente inferior al de los dos trimestres anteriores”, dijo el BCE en un comunicado.

El BCE comprará en los próximos tres meses bonos en el marco de su PEPP, dotado con 1,85 billones de euros, a un ritmo moderadamente inferior a los 80.000 millones de euros mensuales que compró en los dos trimestres anteriores.

No proporcionó ninguna orientación numérica para los tres meses siguientes, pero los analistas habían previsto antes de la reunión que las compras se reducirían a entre 60.000 y 70.000 millones de euros en esos meses.

Pero añadió que compraría bonos de forma flexible, según las condiciones del mercado, tratando de evitar un endurecimiento de las condiciones de financiación que sea incompatible con su objetivo de inflación.

“El Consejo de Gobierno está dispuesto a ajustar todos sus instrumentos, según proceda, para garantizar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo”, declaró el BCE.

Subrayando la cautela de los responsables de la política económica, el banco mantuvo su promesa de volver a aplicar estímulos si los mercados cambian y las condiciones de financiación lo requieren.

Aunque Lagarde subrayó que las perspectivas de recuperación futura siguen dependiendo del éxito continuado del programa de vacunación europeo y también del ritmo de las infecciones en todo el mundo, la economía del bloque de 19 países se está animando.

El BCE elevó su previsión de crecimiento para este año al 5% desde el objetivo anterior del 4,6% y aumentó las expectativas de inflación.

La inflación se sitúa ahora en el 2,2% este año, para caer al 1,7% el próximo y al 1,4% en 2023, muy por debajo del objetivo del 2% del BCE.

Lagarde dijo que los responsables de la política monetaria siguen creyendo que las presiones salariales son modestas y que los cuellos de botella de la oferta que actualmente afectan a los materiales y al equipamiento empezarán a aliviarse.

Con la decisión del jueves, el tipo de interés básico del BCE se mantiene sin cambios en el -0,5%, el PEPP sigue en camino de terminar el próximo mes de marzo y las compras en el marco del antiguo Programa de Compra de Activos (APP, por sus siglas en inglés) se mantienen en 20.000 millones de euros al mes.

DECISIÓN DE DICIEMBRE

Pero al eludir la gran cuestión del fin exacto de las ayudas de emergencia, el BCE ha dejado esa polémica decisión para la reunión de diciembre.

La dificultad estriba en que el banco debe señalar el fin del PEPP, su mayor plan de compra de activos, con el fin de la crisis del coronavirus, al tiempo que se mantiene su promesa de seguir proporcionando apoyo mediante otras herramientas, ya que la inflación sigue siendo demasiado baja.

Esto requerirá que el BCE cambie su enfoque hacia el APP, la principal herramienta de estímulo del banco antes de la pandemia, más rígida y establecida desde hace tiempo.

Pero para que el APP se adapte a su finalidad, el BCE debe aumentar los volúmenes de compra y flexibilizar sus normas, algo a lo que podrían resistirse los miembros conservadores del Consejo de Gobierno, que temen que el BCE ya esté actuando más allá de su mandato.

(1 dólar = 0,8462 euros)