This content is not available in your region

La UE se acerca a Taiwán ante la presión creciente de China

La UE se acerca a Taiwán ante la presión creciente de China
La UE se acerca a Taiwán ante la presión creciente de China   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

BRUSELAS, 21 oct – La Unión Europea debe estrechar sus lazos con Taiwán y empezar a trabajar en un acuerdo de inversión con la isla, según una resolución adoptada el jueves, algo que probablemente irritará a Pekín, después de que un acuerdo similar entre la UE y China alcanzado en 2020 quedara suspendido.

El Parlamento Europeo en la ciudad francesa de Estrasburgo respaldó con una mayoría de 580 votos a favor y 26 en contra, la resolución no vinculante que solicita a la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque, “iniciar urgentemente una evaluación de impacto, una consulta pública y un ejercicio de alcance sobre un acuerdo de inversión bilateral”.

Los diputados también pidieron que la oficina comercial del bloque en Taipei pasara a llamarse oficina de la Unión Europea en Taiwán, lo que supondría una mejora de la misión, aunque ni la UE ni sus Estados miembros tienen lazos diplomáticos formales con Taiwán, que China reclama como territorio propio.

Las tensiones militares entre China y Taiwán han aumentado, y Taipei afirma que Pekín será capaz de organizar una invasión “a gran escala” de la isla en 2025.

La UE incluyó a Taiwán en su lista de socios comerciales que pueden optar a un acuerdo de inversión en 2015, pero desde entonces no ha mantenido conversaciones con la isla, gobernada democráticamente, sobre esta cuestión, aunque Taipéi está muy interesado en alcanzar un acuerdo.

Un acuerdo de inversión similar acordado el año pasado entre la UE y su principal socio comercial, China, lleva meses bloqueado. El Parlamento Europeo congeló su ratificación después de que Pekín impusiera sanciones a los legisladores de la UE en una disputa sobre derechos humanos.

La potencia tecnológica Taiwán, por su parte, se ha vuelto cada vez más atractiva para la UE en plena escasez mundial de semiconductores, lo que ha llevado a Bruselas a presionar para que los principales fabricantes de chips taiwaneses inviertan en el bloque, como han hecho en Estados Unidos.