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El BCE recorta los estímulos pero promete un apoyo abundante

El BCE recorta los estímulos pero promete un apoyo abundante
El BCE recorta los estímulos pero promete un apoyo abundante   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

FRÁNCFORT, 16 dic -El Banco Central Europeo recortó el jueves los estímulos pero prometió un copioso plan de ayudas para el 2022, confirmando su postura relajada respecto a la inflación e indicando que cualquier salida de los años de política monetaria ultralaxa será lenta.

Ahora que la economía de la zona del euro ha recuperado su tamaño anterior a la pandemia, aumenta la presión sobre el banco para que siga a otros bancos centrales en el cierre de los grifos monetarios. Sin embargo, a los dirigentes del BCE les preocupa que dar un paso atrás demasiado rápido pueda dar al traste con los esfuerzos realizados durante años para reactivar una inflación que antes era anémica.

“El Consejo de Gobierno considera que los avances en la recuperación económica y en la consecución de su objetivo de inflación a medio plazo permiten una reducción progresiva del ritmo de sus compras de activos en los próximos trimestres”, señaló.

El banco dijo que el próximo trimestre seguiría recortando las compras de bonos en el marco de su Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP), de 1,85 billones de euros, y que concluirá el plan, según lo previsto, el próximo mes de marzo.

Sin embargo, aumentará las compras de bonos en el marco de su Programa de Compra de Activos (APP por sus siglas en inglés), de mayor duración pero más rígido, lo que mantendrá al BCE activo en el mercado. El banco central de la zona del euro ha dicho que considera que el repunte de la inflación es temporal.

Duplicará las compras de bonos a una cifra de hasta 40.000 millones de euros en el marco del APP en el segundo trimestre, antes de reducirlas a 30.000 millones de euros en el tercer trimestre.

A partir de octubre, las compras se mantendrán en 20.000 millones de euros, durante “todo el tiempo que sea necesario” para reforzar el impacto acomodaticio de sus tasas de interés, dijo.

El BCE también dijo que el efectivo que vence de su plan de emergencia se reinvertirá hasta finales de 2024, un año más de lo previsto anteriormente, y que los fondos se gastarán de forma flexible para ayudar a los mercados en tensión, por ejemplo el de Grecia.

Esta medida deja a los dos mayores bancos centrales del mundo en posiciones opuestas, después de que la Reserva Federal de Estados Unidos acelerara el miércoles su salida de la compra de activos y señalara varias subidas de tipos. Divergencias similares han provocado turbulencias en los mercados en el pasado.

Aunque la “recalibración” del BCE dejará las compras de activos muy por debajo de sus niveles actuales, es probable que el recorte efectivo sea mucho menor, ya que se espera que la nueva emisión de deuda de los Estados disminuya, por lo que el BCE seguirá acaparando la mayor parte de la nueva deuda.

El banco también mantuvo su orientación sobre los tipos de interés y las compras de activos, aunque algunos esperaban al menos una modificación leve.

Su dilema se resume en una perspectiva inusualmente incierta. La inflación es alta y bajará más lentamente de lo que se pensaba. Pero el crecimiento también se está ralentizando y una nueva oleada de la pandemia podría suponer un nuevo lastre.

La atención se centra ahora en la conferencia de prensa de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, a las 1330 GMT, en la que dará a conocer nuevas previsiones económicas.