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Intel se disculpa en China por un comunicado sobre los suministros de Xinjiang

Intel se disculpa en China por un comunicado sobre los suministros de Xinjiang
Intel se disculpa en China por un comunicado sobre los suministros de Xinjiang   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

HONGKONG, 23 dic – El fabricante de chips estadounidense Intel se disculpó el jueves ante sus clientes, socios y la población china después de que una carta en la que pedía a sus proveedores que no se abastecieran de productos o mano de obra de la región occidental de Xinjiang provocara protestas.

Intel emitió recientemente una carta anual a los proveedores, fechada en diciembre, en la que se les “pedía que se aseguraran de que su cadena de suministro no utilizara mano de obra ni se abasteciera de bienes o servicios de la región de Xinjiang”, a raíz de las restricciones impuestas por “múltiples Gobiernos”.

Esta carta, publicada en el sitio web de la empresa y en varios idiomas, suscitó críticas en China desde los medios de comunicación estatales y sociales, con llamamientos al boicot.

En su declaración en chino del jueves en sus cuentas oficiales de WeChat y Weibo, Intel dijo que su compromiso de evitar las cadenas de suministro de Xinjiang era una expresión de cumplimiento de la ley estadounidense, y no una declaración de su posición sobre el tema.

“Pedimos disculpas por las molestias causadas a nuestros respetados clientes chinos, a nuestros socios y a la población. Intel se compromete a convertirse en un socio tecnológico de confianza y a acelerar el desarrollo conjunto con China”, dijo Intel.

Intel no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios de Reuters.

La empresa se suma así a otras multinacionales que se ven sometidas a la presión de tener que cumplir con las sanciones relacionadas con Xinjiang y, al mismo tiempo, seguir operando en China, un mercado masivo y una base de suministros.

Expertos de la ONU y grupos de derechos humanos estiman que más de un millón de personas, principalmente uigures y miembros de otras minorías musulmanas, han sido detenidas en los últimos años en un sistema de campos en Xinjiang. China niega los abusos en Xinjiang y afirma que sus políticas allí ayudan a combatir el extremismo.