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Biden sanciona la prohibición de productos procedentes de Xinjiang por trabajos forzados

Biden sanciona la prohibición de productos procedentes de Xinjiang por trabajos forzados
Biden sanciona la prohibición de productos procedentes de Xinjiang por trabajos forzados   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters

Por David Brunnstrom y Paul Grant

WASHINGTON, 23 dic – El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó el jueves una ley que prohíbe las importaciones procedentes de la región china de Xinjiang por la preocupación de que en ella se estén dando casos de trabajos forzados, según informó la Casa Blanca, lo que provocó una airada condena desde Pekín.

La Ley de Prevención del Trabajo Forzado de los Uigures forma parte de la campaña de presión de Estados Unidos contra el trato de China a la minoría musulmana uigur, que Washington califica de genocidio.

El proyecto de ley se aprobó este mes en el Congreso estadounidense después de que los legisladores llegaran a un compromiso entre las versiones de sus dos cámaras.

La clave de la norma es una “presunción refutable” que supone que todos los productos procedentes de Xinjiang, donde Pekín ha establecido campos de detención para uigures y otros grupos musulmanes, se fabrican con trabajo forzado. La ley prohíbe las importaciones a menos que se demuestre lo contrario.

Algunos productos como el algodón, los tomates y el silicio policristalino utilizado en la fabricación de paneles solares se consideran de “alta prioridad”.

China niega que esté cometiendo abusos en Xinjiang, un importante productor de algodón que también suministra gran parte de los materiales para los paneles solares de todo el mundo.

Su embajada en Washington dijo que el acto “ignora la verdad y calumnia maliciosamente la situación de los derechos humanos en Xinjiang”.

“Se trata de una grave violación del derecho internacional y de las normas de las relaciones internacionales, y de una flagrante injerencia en los asuntos internos de China. China lo condena enérgicamente y lo rechaza con firmeza”, dijo el portavoz de la embajada, Liu Pengyu, en un comunicado enviado por correo electrónico.

Liu dijo que China “tomará mayores respuestas a la luz de la evolución de la situación”, pero no dio más detalles.

Nury Turkel, vicepresidente uigur-estadounidense de la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, dijo a Reuters este mes que la eficacia del proyecto de ley dependerá de la voluntad del Gobierno de Biden de garantizar su efectividad, especialmente cuando las empresas soliciten exenciones.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, dijo que la sanción presidencial de la ley subraya el “compromiso de Estados Unidos de combatir el trabajo forzado, incluido en el contexto del genocidio en curso en Xinjiang”.

“El Departamento de Estado se compromete a trabajar con el Congreso y nuestros socios interinstitucionales para seguir abordando el trabajo forzado en Xinjiang y reforzar la acción internacional contra esta atroz violación de los derechos humanos”, dijo en un comunicado.

Uno de los coautores del proyecto de ley, el senador demócrata Jeff Merkley, dijo que es necesario “enviar un mensaje contundente e inequívoco contra el genocidio y el trabajo esclavo”.

“Ahora (…) podemos garantizar por fin que los consumidores y las empresas estadounidenses puedan comprar productos sin ser cómplices involuntarios de los horribles abusos de los derechos humanos en China”, dijo en un comunicado.

En sus últimos días de enero, el Gobierno del anterior presidente de EEUU, Donald Trump, anunció la prohibición de todos los productos de algodón y tomate procedentes de Xinjiang.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos estimó entonces que en el último año el país había importado de China unos 9.000 millones de dólares en productos de algodón y 10 millones de dólares en productos de tomate.