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Inflación de Brasil se ralentiza en enero, pero anota máximo de seis años para el mes

Inflación de Brasil se ralentiza en enero, pero anota máximo de seis años para el mes
Inflación de Brasil se ralentiza en enero, pero anota máximo de seis años para el mes   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Marcela Ayres

BRASILIA, 9 feb – El índice de precios al consumidor IPCA de Brasil se desaceleró en enero con respecto a diciembre, tal como se esperaba, pero aun así arrojó la tasa más alta para el mes en seis años, en un reflejo de que los efectos inflacionarios persisten en la mayor economía de América Latina.

El índice creció un 0,54% respecto al mes anterior, informó el miércoles la agencia de estadísticas IBGE, por debajo del alza de 0,73% en diciembre y casi igualando el pronóstico medio de un aumento de 0,55% en una encuesta entre economistas realizada por Reuters.

Ocho de los nueve grupos de productos y servicios encuestados por el IBGE aumentaron en enero. El de alimentos y bebidas, con un alza del 1,11%, hizo la mayor contribución al resultado general, mientras que los artículos para el hogar tuvieron el incremento más pronunciado, del 1,82%.

La tasa de inflación de 12 meses del 10,38% también estuvo en línea con el aumento del 10,39% previsto en el sondeo, por encima del aumento acumulado del 10,06% observado en 2021.

El Banco Central estimó recientemente que la inflación rondará el 5,4 % en 2022, una fuerte caída respecto al año pasado, pero una vez más por encima del rango objetivo anual del 3,5%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales.

Después de elevar la tasa de referencia al 10,75% la semana pasada, el Banco Central mantuvo la puerta abierta para nuevas alzas, aunque más pequeñas, y prometió mantener un endurecimiento monetario agresivo hasta que la inflación converja dentro de los objetivos.

Las autoridades monetarias ya han aplicado ocho aumentos consecutivos desde que sacaron la tasa desde su mínimo histórico del 2% en marzo del año pasado, y los aumentos tres anteriores comprendían 150 puntos básicos cada uno.

Se espera que las tasas más altas pesen sobre una economía brasileña que se tambalea, al tiempo que elevarán los costos de los préstamos soberanos.