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La subida del petróleo abre la puerta a una posible caída de la demanda de hidrocarburos

La subida del petróleo abre la puerta a una posible caída de la demanda de hidrocarburos
La subida del petróleo abre la puerta a una posible caída de la demanda de hidrocarburos   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Sabrina Valle, Arathy Somasekhar y Liz Hampton

HOUSTON, 8 mar – Los precios del petróleo, que se encuentran en su nivel más alto de los últimos 14 años, podrían reducir la demanda de combustible tras la pandemia de COVID-19, ya que los consumidores reaccionan ante el aumento de los precios del combustible y de la electricidad reduciendo el gasto y los viajes, según advirtieron el lunes varios directivos del sector energético.

Los futuros del petróleo alcanzaron esta semana los 139 dólares por barril, mientras los precios de la gasolina, el gasóleo y la electricidad alcanzaban máximos de varios años. Las subidas se han acentuado después de algunos compradores de petróleo hayan rechazado cargamentos del segundo exportador mundial de petróleo, Rusia, tras su invasión de Ucrania y las posteriores sanciones, lo que agrava la escasez existente de petróleo y gas natural.

Diversos directivos del sector energético que asistieron a la conferencia de energía CERAWeek celebrada en Houston dijeron que los precios se están acercando a niveles que reducirán la demanda. Y los consumidores, que ahora pagan un 47% más que hace un año para llenar el depósito de sus coches, parecen estar de acuerdo.

“Siempre hay un presupuesto, ¿verdad?”, dijo el lunes Adam Bielawski, mientras llenaba su depósito en una gasolinera de Toronto.

“La gasolina es una especie de necesidad, ¿no?”, añadió, al tiempo que señalaba que pronto se enfrentará a un largo viaje de trabajo que podría requerir apretarse el cinturón.

Las crisis de los precios de la energía podrían “llegar rápidamente a un punto en el que la gente tome la decisión de no utilizar el producto porque no puede pagarlo”, coincidió Andy Brown, consejero delegado de la portuguesa Galp Energia

“Existe la posibilidad de que se produzca una destrucción de la demanda” debido a las recientes subidas de precios que afectan a los combustibles, declaró el lunes a Reuters, en su intervención en la conferencia CERAWeek. A Galp, un productor de petróleo y gas que se está pasando a la energía de fuentes renovables, le preocupa que los precios resten atención a la transición a la energía limpia, dijo.

Las subidas de los precios de la gasolina y el gasóleo añadieron más dolor a los consumidores en Europa, que han estado enfrentándose a unos precios de la luz disparados.

El lunes, el precio al por mayor de la electricidad en España alcanzó los 500 euros (540 dólares) por megavatio/hora, según declaró el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, a los asistentes a la CERAWeek en Houston, un récord en horas punta y el doble del nivel de diciembre.

“No podemos mantener este nivel de precios”, dijo Imaz. “Necesitamos una transición (energética), no una destrucción”.

John Hess, jefe del productor estadounidense Hess, pidió a Estados Unidos y a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que coordinen la liberación de 120 millones de barriles de petróleo y se comprometan a una liberación similar en las próximas semanas.

“Esto es una emergencia”, dijo, lamentando que los 60 millones de barriles ya liberados de las reservas estratégicas no sean suficientes.

“Los precios, donde están, no son sostenibles”, dijo Tengku Taufik, consejero delegado de la petrolera estatal malaya Petronas.

DESTRUCCIÓN DE DEMANDA

En los últimos días ha surgido la preocupación por la destrucción de la demanda debido a los elevados precios, ya que la interrupción de las exportaciones rusas deja al mercado mundial del petróleo escaso de suministros.

La AIE, que asesora a los países sobre el suministro y la política energética, aumentó el mes pasado su previsión sobre la demanda de petróleo para este año por las expectativas de un crecimiento económico continuado tras la pandemia de coronavirus.

La AIE aumentó su previsión para 2022 en casi 800.000 barriles diarios, prediciendo una necesidad de 3,2 millones de barriles de petróleo por día (bpd) adicionales este año, hasta superar el nivel anterior a la pandemia de 100 millones de bpd en 2019.

Pero satisfacer esa demanda sin el suministro de energía ruso es poco probable, advirtieron diversos expertos. No hay suficiente capacidad de reserva en todo el mundo para compensar la pérdida de petróleo ruso, dijo el secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo.

Los analistas de JP Morgan Chase & Co y Bank of America han pronosticado que el petróleo podría alcanzar entre 185 y 200 dólares por barril si las exportaciones de petróleo de Rusia se enfrentan a un amplio rechazo.

Los legisladores estadounidenses han pedido que se prohíba el petróleo ruso, pero el Gobierno de Estados Unidos sólo ha sancionado a los petroleros rusos, lo que ha llevado a las empresas comerciales y a las refinerías a evitar los suministros transportados en los petroleros de la naviera rusa Sovcomflot.

Reino Unido y Canadá también han prohibido la descarga de buques o petróleo ruso en sus puertos en protesta por la invasión de Ucrania por parte de Moscú. Rusia califica su invasión de Ucrania de “operación especial”.

Los grupos de presión petroleros de Estados Unidos y Canadá han pedido al presidente estadounidense Joe Biden que deje de favorecer a las energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles, y que renueve los proyectos de oleoductos y las subastas de perforación de petróleo y gas que han quedado al margen.

Los productores pueden aumentar la producción si el Gobierno de EEUU aprueba los proyectos que “ya están en la cola, pero que se han retrasado en gran medida”, dijo Brigham McCown, fundador del grupo de comercio energético Alliance for Innovation and Infrastructure, y antiguo director del oleoducto Alyeska de Alaska.

“Si los precios de la energía siguen disparados, asistiremos a una importante presión inflacionista que, a su vez, provocará una potencial destrucción de la demanda. No creo que sea de la noche a la mañana, pero está claro que en los próximos dos meses, sí, nuestra economía va a sufrir un golpe importante”, advirtió.