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El Banco de España pide a instituciones que vigilen créditos blandos ante incertidumbre por la guerra

El Banco de España pide a instituciones que vigilen créditos blandos ante incertidumbre por la guerra
El Banco de España pide a instituciones que vigilen créditos blandos ante incertidumbre por la guerra   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

MADRID, 29 mar – Los bancos españoles deben vigilar atentamente los riesgos y un posible aumento de la morosidad de los préstamos avalados por el Estado concedidos en la pandemia, a medida que se levanten las congelaciones de reembolso y se manifiesten los impactos indirectos de la guerra de Ucrania en las carteras de crédito, dijo el martes la subgobernadora del Banco de España.

“Como hemos señalado, son todavía muchas las incertidumbres que acechan a la economía, alimentadas ahora con la crisis de Ucrania y, por lo tanto, hay que estar vigilantes sobre la evolución de los préstamos, más aún ahora que empezarán a vencer los periodos de carencia de los préstamos avalados por el ICO“, ha dicho la subgobernadora Margarita Delgado.

En 2020, el Gobierno aprobó hasta 140.000 millones de euros (155.390 millones de dólares) en las llamadas líneas de liquidez del Instituto de Crédito Oficial (ICO), en las que España garantizaba hasta el 80% de los préstamos que se canalizaban a través de los bancos a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos.

El martes, el Gobierno aprobó una nueva línea de 10.000 millones de euros en préstamos blandos, con una congelación de 12 meses en los reembolsos, o los llamados periodos de carencia, en los que las empresas deben pagar sólo los intereses y no el principal del préstamo.

En los préstamos COVID-19 existentes, el Gobierno ha ampliado con carácter general los vencimientos entre ocho y 10 años y ha prolongado automáticamente los periodos de carencia en seis meses.

Delgado dijo que espera que las empresas empezaran a experimentar la carga financiera del reembolso de los préstamos en el segundo trimestre.

En cuanto a los préstamos dudosos, Delgado dijo que durante 2021 el volumen de activos improductivos siguió la tendencia a la baja de los últimos años, “aunque con un ritmo mucho más reducido del que venía produciéndose antes de la pandemia”.

En enero, la morosidad de los bancos españoles se situaba en el 4,32%, aún lejos de su máximo del 13,6% en diciembre de 2013.

Delgado dijo, sin embargo, que el crecimiento de los préstamos sujetos a vigilancia especial, o considerados de mayor riesgo crediticio, se había moderado en el último semestre del año pasado, “aunque todavía crece a tasas de dos dígitos”.

(1 dólar = 0,9010 euros)