This content is not available in your region

Ministro Economía de Brasil condena guerra en Ucrania, pero está en contra de sanciones económicas a Rusia

Ministro Economía de Brasil condena guerra en Ucrania, pero está en contra de sanciones económicas a Rusia
Ministro Economía de Brasil condena guerra en Ucrania, pero está en contra de sanciones económicas a Rusia   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Marcela Ayres

BRASILIA, 19 abr – El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, dijo el martes que el país condena claramente la invasión de Rusia a Ucrania, pero que está en contra de las sanciones económicas impuestas a Moscú, demostrando que no adoptará una postura dura contra su socio BRICS.

Hablando en un evento en línea organizado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Guedes dijo que Rusia no debería ser expulsada de los organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, lo que “destruiría puentes” y “estimularía la guerra económica”.

“Estamos contra la guerra y contra las consecuencias económica de la guerra, que son las sanciones”, afirmó Guedes.

Rusia ha pedido a Brasil apoyo en el FMI, el Banco Mundial y el grupo de principales economías del G20 para ayudarlo a contrarrestar las sanciones paralizantes impuestas por Occidente desde que invadió Ucrania, según una carta vista por Reuters.

En medio de las interrupciones en las cadenas mundiales de suministro de energía y alimentos a raíz del conflicto en Europa del Este, Guedes enfatizó que Brasil es un actor clave para garantizar la seguridad de ambos mercados.

Según el ministro, el momento es perfecto para el ingreso del país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y para que se concluya el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, o de lo contrario Brasil incrementará las exportaciones a Asia y Oriente Medio.

La UE y el bloque sudamericano Mercosur acordaron un tratado de libre comercio en 2019, pero aún no se ha firmado. Algunos países europeos han cuestionado el acuerdo alegando una mala gobernanza ambiental por parte del gobierno del presidente Jair Bolsonaro.