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La inflación de Japón rebasa el objetivo del Banco de Japón por primera vez en 7 años

La inflación de Japón rebasa el objetivo del Banco de Japón por primera vez en 7 años
La inflación de Japón rebasa el objetivo del Banco de Japón por primera vez en 7 años   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Daniel Leussink

TOKIO – La inflación subyacente del consumo en Japón superó en abril el objetivo del banco central del 2% por primera vez en siete años, pero sólo gracias al aumento de los costes de las importaciones, y no a la fuerte demanda interna que el banco central ha estado tratando de reavivar.

Aun así, la subida del 2,1% del índice de precios al consumo (IPC) subyacente anunciada el viernes refuerza el escepticismo del mercado respecto a que el Banco de Japón mantenga su política monetaria ultralaxa, especialmente porque los hogares están sufriendo un aumento de los costes sin un crecimiento salarial sustancial.

El dato del IPC subyacente japonés excluye los precios de los volátiles alimentos frescos, pero no los de la energía, que han subido mucho a causa de la guerra en Ucrania. También lo han hecho los costes de otros productos básicos, que afectan a los precios de los alimentos no frescos, otro motor del aumento de la inflación.

Antes de abril, el índice no había subido tan rápido desde 2015 o, excluyendo un periodo de mediados de la década afectado por una subida del impuesto sobre las ventas, desde 2008.

Durante años, la inflación ha tenido dificultades para alcanzar incluso el 1%, a pesar de los esfuerzos del Banco de Japón por llevarla al 2,0%.

Pero los analistas dijeron que superar finalmente el objetivo ahora no era un gran motivo de celebración, porque los costes de la energía extranjera y otras materias primas habían impulsado el cambio al alza.

“La actual subida de precios se debe al aumento de los costes de importación. Si se observa la situación general, esto significa que la inflación es una carga para las empresas y los hogares”, dijo Taro Saito, investigador ejecutivo del Instituto de Investigación NLI.

“Si los salarios subieran, los hogares podrían esperar mayores ingresos reales, pero no están subiendo, por lo que los hogares se están viendo afectados negativamente”.

El Banco de Japón fijó su objetivo de inflación del 2% en 2013, durante el primer año de mandato de su actual gobernador, Haruhiko Kuroda. Este ha dicho en repetidas ocasiones que el banco central no tendrá prisa por poner fin a sus esfuerzos de estímulo, porque cualquier aumento de la inflación impulsado por los costes sería temporal.

Por ello, el banco central mantiene una política monetaria extremadamente flexible, buscando que la inflación se mantenga estable en el 2% y apoyada por un fuerte crecimiento salarial. Una postura que ha adoptado pese a que otros grandes bancos centrales están endureciendo su política.