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El G7 acuerda estudiar el tope a la energía rusa y combatir la inseguridad alimentaria

G7 leaders agree to study Russian energy price caps - officials
G7 leaders agree to study Russian energy price caps - officials   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Angelo Amante y Philip Blenkinsop

GARMISCH-PARTENKIRCHEN, Alemania, 28 jun -Los líderes del Grupo de los Siete han acordado estudiar la imposición de topes a los precios de las importaciones de petróleo y gas rusos para tratar de limitar la capacidad de Moscú de financiar su invasión de Ucrania, así como contribuir con hasta 5.000 millones de dólares a hacer frente a la inseguridad alimentaria mundial, dijeron el martes representantes del G7.

La guerra en Ucrania y sus dramáticas consecuencias económicas, en particular el aumento de la inflación de los alimentos y la energía, han dominado la cumbre de este año del grupo de democracias ricas celebrada en un castillo de los Alpes bávaros.

La Unión Europea explorará con sus socios internacionales formas de frenar los precios de la energía, incluyendo la viabilidad de introducir topes temporales a los precios de las importaciones, dijo una sección del comunicado final del G7 al que tuvo acceso Reuters. Representantes del G7 dijeron que esto se refiere tanto al petróleo como al gas

El Grupo de los Siete países ricos ha estado debatiendo un límite del precio global para la energía rusa, con el fin de evitar que Moscú se beneficie de su invasión de Ucrania, que ha elevado fuertemente los precios de la energía, amortiguando el impacto de las medidas occidentales para reducir las importaciones de petróleo y gas ruso.

Los ingresos rusos por exportación de petróleo aumentaron en mayo, a pesar de que las sanciones redujeron sus volúmenes de exportación, según indicó la Agencia Internacional de la Energía en su informe mensual de junio.

Un tope en el precio que otros países pagan a Rusia por el petróleo reduciría los “recursos que el presidente ruso Vladimir Putin tiene para hacer la guerra y, en segundo lugar, aumentaría la estabilidad y la seguridad del suministro en los mercados mundiales del petróleo”, dijo el martes un alto cargo del Gobierno estadounidense.

La idea es vincular los servicios financieros, los seguros y el envío de cargamentos de petróleo a un tope en los precios del petróleo ruso. Así, si un cargador o importador quiere estos servicios, tendría que comprometerse a que el petróleo ruso se venda a un precio máximo establecido.

Italia, cuya economía depende de la energía rusa, presionó para ampliar el tope de precios al gas.

El primer ministro italiano, Mario Draghi, advirtió la semana pasada de la necesidad de abordar los precios de la energía para contener la inflación y dijo que la principal objeción a un tope del gas por parte de sus colegas europeos era el temor a que pudiera llevar a Rusia a reducir aún más los suministros.

Francia ha afirmado que el mecanismo de limitación de precios debería extenderse más allá de los productos rusos para reducir los precios de forma más amplia, incluso para las naciones del G7 que buscan abastecerse de energía en otros lugares.

Francia apoya el lenguaje del comunicado final, pero sigue sin estar claro cómo funcionaría ese mecanismo y necesita un debate “exhaustivo”, dijo un representante francés.

Los líderes del G7 también han acordado presionar para que se prohíban las importaciones de oro ruso, como parte de los esfuerzos para endurecer las sanciones contra Moscú, según dijo el martes un representante de la UE.

Reino Unido, Estados Unidos, Japón y Canadá acordaron al inicio de la cumbre del G7 el domingo que prohibirán las importaciones de oro ruso recién extraído o refinado, mientras que la Unión Europea expresó algunas reservas.

ABORDAR LA INSEGURIDADALIMENTARIA

Los países del G7, que generan casi la mitad de la producción económica mundial, quieren aumentar la presión sobre Rusia sin avivar la inflación, ya disparada, que está causando tensiones en el país y perjudicando a los países en desarrollo.

Existe un “riesgo real” de que se produzcan múltiples hambrunas este año, ya que la guerra de Ucrania ha agravado el impacto negativo de las crisis climáticas y la pandemia del COVID-19 sobre la seguridad alimentaria, según declaró la semana pasada el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres.

El G7 comprometerá hasta 5.000 millones de dólares para mejorar la seguridad alimentaria mundial, dijo el alto cargo estadounidense, y Estados Unidos aportará más de la mitad de esa suma, que se destinará a los esfuerzos de lucha contra el hambre en 47 países y a la financiación de organizaciones regionales.

El G7 está intentando reunir a los países emergentes, muchos de ellos con estrechos vínculos con Rusia, para que se opongan a la invasión de Ucrania ordenada por Putin, e invitó a la cumbre a cinco grandes democracias de renta media y baja para ganárselos.

Los líderes del G7 también han acordado adoptar un enfoque más coordinado para desafiar las prácticas de “distorsión del mercado” de China en el comercio mundial, dijo el representante estadounidense.