This content is not available in your region

El petróleo cae ante los temores de recesión

U.S. issues formal notice of record sale of oil from reserve
U.S. issues formal notice of record sale of oil from reserve   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Sonali Paul y Mohi Narayan

31 ago -Los precios del petróleo volvían a caer el miércoles ante la preocupación de los inversores sobre la evolución de la economía mundial, la perspectiva de más subidas de tipos de interés y las restricciones por el COVID-19 en China.

Los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) caían 1,34 dólares a las 08:33 GMT, o un 1,46%, hasta los 90,30 dólares el barril, después de haber caído 5,37 dólares en la sesión anterior impulsados por los temores de recesión.

Los futuros del crudo Brent para octubre, que vence el miércoles, caían 1,79 dólares, a 97,52 dólares el barril, recortando la pérdida de 5,78 dólares del martes. El contrato de noviembre caía 1,40 dólares, o un 1,43%, a 96,44 dólares el barril.

Las oscilaciones de los precios desde que comenzó el conflicto ucraniano hace seis meses han puesto en jaque a los fondos de cobertura y a los especuladores, y han reducido las operaciones, lo que a su vez ha hecho que el mercado se tambalee aún más, como se vio el martes.

“Los últimos indicios de un crecimiento vacilante son la contracción de la actividad de las fábricas chinas en agosto y la expansión más lenta de lo esperado del sector de servicios del país”, dijo Tamas Varga, analista de PVM Oil Associates.

“Además, se cree que tanto la Reserva Federal como el BCE subirán los tipos de interés de forma significativa el mes que viene, probablemente hasta en un 0,75%, y todo ello hace que los inversores salgan corriendo de la renta variable. El petróleo sigue esta misma senda, al menos por el momento”.

La actividad de las fábricas chinas amplió su descenso en agosto, ya que las nuevas infecciones por COVID, las peores olas de calor en décadas y un sector inmobiliario en problemas pesaron sobre la producción, lo que sugiere que la economía de China tendrá dificultades para mantener el impulso.

Algunas de las mayores ciudades de China, incluidas Shenzhen y Dalian, están imponiendo confinamientos y cierres de negocios para frenar los brotes de COVID-19, en un momento en que la segunda economía del mundo ya está experimentando un débil crecimiento.

No obstante, algunos datos positivos proporcionaban un suelo a los precios.

El miércoles, los datos del Instituto Americano del Petróleo (API, por sus siglas en inglés) mostraron que los inventarios de gasolina cayeron en unos 3,4 millones de barriles, mientras que las existencias de destilados, que incluyen el gasóleo y el combustible para aviones, cayeron en unos 1,7 millones de barriles en la semana que terminó el 26 de agosto [API/S].

La reducción de las existencias de gasolina fue casi el triple del descenso de 1,2 millones de barriles que esperaban de media los ocho analistas encuestados por Reuters. En cuanto a los inventarios de destilados, se esperaba una caída de alrededor de 1 millón de barriles.

Sin embargo, los datos del API mostraron que las existencias de crudo aumentaron en unos 593.000 barriles, frente a las estimaciones de los analistas de una caída de alrededor de 1,5 millones de barriles.

Otro factor de apoyo a los precios en este momento son las declaraciones de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, denominados conjuntamente OPEP+, de que podrían recortar la producción para estabilizar el mercado. La próxima reunión de la OPEP+ está prevista para el 5 de septiembre.

Las medidas rusas sobre el gas natural también impulsaban los precios. Gazprom interrumpió el miércoles los flujos de gas natural a través de la ruta clave de suministro de Europa, intensificando la batalla económica entre Moscú y Bruselas.