Mientras Japón se enfrenta a los retos del envejecimiento acelerado de su población, los pioneros de la biotecnología nacional redefinen los límites de la medicina preventiva y la oncología de precisión.
Takahashi Shoko, Directora y Fundadora de Genequest Inc. en Tokio, está creando una de las mayores bases de datos de ADN de Asia. Al ofrecer pruebas accesibles basadas en la saliva, la intención de Takahashi es que la asistencia sanitaria pase de un modelo de «talla única» a la prevención personalizada, lo que permitiría a las personas mejorar su salud y estilo de vida además de identificar los riesgos genéticos de enfermedades como el cáncer y la diabetes.
Mientras tanto, en el Instituto de Ciencias de Tokio, en Yokohama, Yamayoshi Asako, catedrático de Ciencias de la Vida y Tecnología, se dedica a «secuestrar» exosomas, mensajeros celulares naturales del cuerpo, para administrar fármacos directamente a los tumores. Este método llamado "Exhijack-Oligo" podría evitar los efectos secundarios de la quimioterapia tradicional al utilizar las propias células del paciente como «taxis». El profesor Hamamoto Yasuo considera que este avance reduce significativamente los costes y el tiempo de fabricación al tiempo que ofrece un salvavidas esencial para enfermedades graves como el cáncer de estómago.