La Comisión Europea sospecha que adultos se hacen pasar por menores en Snapchat para captarles y usarles en actividades delictivas o con fines de explotación sexual.
La Comisión Europea ha abierto una investigación para determinar si Snapchat expuso a menores al 'grooming' y a la captación para actividades delictivas, lo que podría suponer una vulneración de las normas de seguridad digital de la UE.
Snapchat es una red social en la que los usuarios comparten fotos y vídeos que normalmente desaparecen tras ser vistos. Unos 94,5 millones de europeos tenían una cuenta de Snapchat en 2025, según el último informe de transparencia de la compañía.
La Comisión señaló este jueves que sospecha que la plataforma puede permitir que adultos se hagan pasar por usuarios jóvenes, que luego contactan con menores para reclutarlos para actividades ilegales o explotarlos sexualmente.
"Desde el grooming y la exposición a productos ilegales hasta las configuraciones de cuenta que menoscaban la seguridad de los menores, Snapchat parece haber pasado por alto que la Ley de Servicios Digitales exige altos estándares de seguridad para todos los usuarios", declaró Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de soberanía tecnológica, seguridad y democracia.
"Con esta investigación vamos a examinar de cerca si cumplen nuestra legislación", añadió.
La investigación se llevará a cabo en el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA), tras el análisis de las evaluaciones de riesgos de la plataforma entre 2023 y 2025 y de la información adicional recibida el pasado octubre sobre verificación de edad y actividades ilegales.
El anuncio de la Comisión marca el inicio de un procedimiento formal que podría desembocar más adelante en nuevas medidas coercitivas. Snapchat también puede proponer cambios en sus políticas y prácticas en respuesta a la investigación.
Un portavoz de Snapchat afirmó a 'Euronews Next' que "la seguridad y el bienestar de todos los usuarios de Snapchat es una prioridad absoluta" y que la empresa lleva años trabajando para "elevar el listón de la seguridad".
"Snapchat está diseñado para ayudar a la gente a comunicarse con sus amigos cercanos y su familia en un entorno positivo y de confianza, con la privacidad y la seguridad integradas desde el principio", añadía el comunicado.
La compañía aseguró que ha "cooperado plenamente" con la Comisión para trabajar "de buena fe y cumplir los altos estándares de seguridad de la DSA" y que seguirá haciéndolo durante esta investigación.
Qué más examinará la investigación
La Comisión centrará su investigación en cinco ámbitos, los mecanismos de verificación de edad, el grooming y la captación de menores para actividades delictivas, la insuficiencia de los ajustes de cuenta por defecto, la difusión de información sobre la venta de productos prohibidos y la denuncia de contenidos ilegales.
Esto incluye analizar si los usuarios de Snapchat pueden comprar productos ilegales, como drogas, cigarrillos electrónicos y alcohol, a través de la plataforma por una moderación de contenidos insuficiente que no limita los vídeos con información sobre cómo y dónde conseguirlos.
La Autoridad de Consumidores y Mercados de Países Bajos (ACM) abrió el pasado septiembre una investigación similar sobre la venta de productos de vapeo en Snapchat. La Comisión indicó que esta investigación se integrará en su pesquisa más amplia.
Si un usuario detecta contenido ilegal en la plataforma, la Comisión sospecha que los mecanismos de denuncia "no son ni fáciles de encontrar ni intuitivos" y que la empresa no informa a sus usuarios sobre cómo presentar reclamaciones internas.
También apunta a que Snapchat utiliza 'dark patterns' en su diseño, técnicas engañosas que inducen a los usuarios a tomar decisiones que de otro modo no tomarían.
Para crear una cuenta de Snapchat, la empresa se basa en que los usuarios declaren por sí mismos si tienen más de 13 años, un sistema que la Comisión considera "insuficiente" para impedir que los niños accedan a la plataforma.
Snapchat dispone de cuentas "teen" para menores de entre 13 y 17 años que incluyen "capas adicionales de protección", como configurar por defecto los perfiles como "privados", lo que implica que los jóvenes solo pueden ser contactados por las personas de su lista de amigos.
Según Snapchat, los adolescentes deben aceptar de forma expresa compartir su ubicación con sus amigos a través de la función "Snap Map".
Sin embargo, la Comisión sostiene que el hecho de que la aplicación dependa de la autodeclaración de la edad implica que no siempre se activan las experiencias adecuadas para cada franja de edad cuando deberían hacerlo.
Según la Comisión, los ajustes de cuenta por defecto de la aplicación no ofrecen "protecciones suficientes de privacidad, seguridad y protección" para los menores.
También señaló que es posible que los usuarios no reciban orientación sobre las funciones de privacidad y seguridad al crear una cuenta ni información sobre cómo modificar estos ajustes.
Esta información se ha actualizado con la reacción de Snapchat.