Albert Manifold es el tercer alto dirigente de BP que sale por la puerta de atrás en tres años, mientras el caos en la cúpula del gigante energético británico no da señales de remitir.
BP ha destituido con efecto inmediato a Albert Manifold como presidente del consejo, alegando problemas inaceptables de gobernanza y conducta, en un nuevo revés para una compañía que lleva años intentando estabilizar su liderazgo.
El consejo afirmó que se había sentido "sorprendido y decepcionado" al conocer estos problemas y que había tomado "medidas contundentes", sin entrar en detalles.
Su marcha abrupta prolonga un periodo de fuerte inestabilidad en la dirección de BP, en un momento en que se suponía que la empresa debía enderezar el rumbo tras años de pobres resultados.
Las acciones que cotizan en Londres llegaron a caer hasta un 9% tras conocerse la noticia, luego recortaron pérdidas y en los últimos cruces bajaban cerca de un 6%.
Manifold llevaba menos de ocho meses en el cargo, tras asumir la presidencia del consejo en octubre de 2025. Se incorporó por primera vez al consejo en septiembre de 2025 como presidente designado.
Había desempeñado un papel central en la aceleración del giro estratégico de BP de vuelta hacia los combustibles fósiles, recortando el gasto en activos de transición energética en un intento de reanimar la castigada cotización de la compañía.
También fue clave en la destitución del anterior consejero delegado, Murray Auchincloss, y en el nombramiento de su sustituta, Meg O'Neill.
Otro cambio en la cúpula
El consejero Ian Tyler ha sido nombrado presidente interino con efecto inmediato mientras se inicia la búsqueda de un sucesor permanente.
En un comunicado, Tyler afirmó que el consejo tiene una "profunda convicción" sobre la orientación estratégica de BP y elogió el liderazgo de O'Neill desde su llegada como consejera delegada, calificando de audaz y necesaria su decisión de avanzar hacia un modelo de negocio claramente definido entre 'upstream' y 'downstream'.
Esta destitución es el último capítulo de un periodo convulso en BP, después de que el anterior consejero delegado, Bernard Looney, dimitiera en septiembre de 2023 al no revelar relaciones sexuales pasadas con colegas cuando asumió el cargo.
Desde entonces, la compañía ha reducido deuda, ha tratado de mejorar la remuneración al accionista y ha intentado simplificar su estructura, todo ello bajo la presión constante de los inversores.
BP no ha precisado en qué consisten los problemas de gobernanza y conducta.