El jurado dio la razón a la demandante de 20 años, que declaró que de niña se volvió adicta a las redes sociales y que esa adicción agravó sus problemas de salud mental.
Meta y YouTube deberán pagar 6 millones de dólares (5,1 millones de euros) en concepto de indemnización a una joven de 20 años, después de que un jurado concluyera que las compañías de redes sociales diseñaron sus plataformas para crear adicción entre los usuarios más jóvenes.
La demandante, identificada por sus iniciales KGM, declaró en el juicio que, cuando era niña, llegó a pasar hasta 16 horas diarias en redes sociales, en concreto en plataformas de Meta y en YouTube, propiedad de Google, y que ese uso agravó sus problemas de salud mental.
El jurado le dio la razón y, tras 40 horas de declaraciones, propuso una indemnización de 3 millones de dólares (2,54 millones de euros).
Posteriormente recomendó otros 3 millones de dólares en daños punitivos al considerar que las empresas actuaron con malicia, opresión o fraude al perjudicar a los menores con sus plataformas. La cuantía definitiva la fijará el juez.
Uno de los miembros del jurado explicó a la prensa tras el veredicto que la declaración del consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, no sentó bien al jurado.
El jurado fijó esa cuantía porque le preocupaba conceder una suma excesiva a una sola demandante, pero quería que las compañías entendieran que sus prácticas resultan inaceptables.
La demanda en California se consideraba un "juicio piloto" que probablemente influirá en la forma en que se tramiten miles de otros casos en Estados Unidos contra las redes sociales por daños deliberados.
El jurado considera que Meta es más negligente que YouTube
Según el jurado, Meta y YouTube actuaron con negligencia al diseñar sus respectivas plataformas, y esa negligencia causó daños a KGM.
Cada empresa sabía que sus plataformas podían ser peligrosas cuando las utilizaban menores, pero aun así no advirtieron de forma adecuada de ese riesgo, añadió el jurado.
Meta es la principal responsable de los daños causados a KGM y deberá asumir el 70% de los 6 millones de dólares, mientras que YouTube pagará el 30% restante.
Durante las seis semanas que duró el juicio, los miembros del jurado escucharon los argumentos de los abogados, examinaron pruebas y oyeron las declaraciones de Zuckerberg y de Adam Mosseri, máximo responsable de Instagram.
Los abogados de KGM alegaron que determinadas funciones de diseño, como el "infinite scroll", que permite desplazarse sin fin y ver vídeos que se reproducen automáticamente, fomentan un uso compulsivo de la plataforma.
El veredicto, según José Castañeda, portavoz de Google, matriz de YouTube, distorsiona la realidad de la plataforma, "que es un servicio de streaming construido de forma responsable, no una red social".
La salud mental de los adolescentes es "profundamente compleja y no puede vincularse a una sola aplicación", señaló Meta en un comunicado remitido a la agencia Associated Press.
Durante el proceso, Meta defendió que los problemas de salud mental de KGM se debían a una vida familiar turbulenta, no al uso de sus redes sociales.
Los argumentos de YouTube se centraron más en la naturaleza de la plataforma, que equiparó a la televisión más que a una red social. Los abogados de la compañía subrayaron además que el uso de YouTube por parte de KGM disminuyó a medida que fue creciendo.
Los representantes legales de ambas plataformas destacaron igualmente sus funciones de seguridad y los mecanismos de control para que los usuarios supervisen y personalicen su uso.
Miles de casos pendientes podrían verse influidos por este veredicto
Sarah Kreps, profesora y directora del Instituto de Políticas Tecnológicas de la Universidad Cornell, afirmó que el veredicto podría orientar la resolución de "miles" de otros casos pendientes en todo Estados Unidos.
"Así que la preocupación, si eres una plataforma de redes sociales, es que, como vaya este caso, pueden ir los demás", explicó. "Una vez que tienes este tipo de veredicto en un caso, se abren las compuertas para muchos más".
Peter Ormerod, profesor asociado de Derecho en la Universidad de Villanova, calificó el veredicto de "avance trascendental".
Sin embargo, advirtió de que la ciudadanía no debería esperar cambios inmediatos en las plataformas, ya que este caso es "un paso dentro de una saga mucho más larga".
"No creo que sea una victoria inequívoca y pienso que todavía falta mucho para ver algo parecido al gran acuerdo al que a menudo se compara este caso en los litigios sobre tabaco y opiáceos", señaló.
Para que se produzcan cambios significativos, Ormerod apuntó que Meta y Google probablemente tendrían que perder sus argumentos jurídicos en las apelaciones y en otros casos piloto como este.
Es la segunda resolución contra Meta en una semana, después de que un jurado en Nuevo México impusiera a la compañía una sanción de 375 millones de dólares (317 millones de euros) al determinar que la plataforma dañó de forma consciente la salud mental de los menores y ocultó información sobre explotación sexual infantil.
La decisión, hecha pública el martes, señala que Meta incurrió en prácticas comerciales "abusivas" que se aprovecharon de forma injusta de la vulnerabilidad y la falta de experiencia de los menores.
Más de 40 fiscales generales estatales han presentado demandas contra Meta, alegando que está contribuyendo a una crisis de salud mental entre los jóvenes al diseñar deliberadamente funciones adictivas en Instagram y Facebook.