En ensayos recientes, el robot con forma de perro completó las misiones tres veces más rápido que las alternativas controladas por humanos.
Un equipo de investigadores suizos está probando un robot semiautónomo que podría utilizarse para explorar Marte sin supervisión humana constante, acelerando la búsqueda de minerales, agua e incluso rastros de vida antigua en otros mundoso exoplanetas.
El robot cuadrúpedo, bautizado ANYmal, se parece más a un perro robótico que a un rover tradicional. Sin embargo, lleva sujeto al cuerpo un brazo robótico equipado con una cámara microscópica y un espectrómetro Raman, un escáner capaz de leer e identificar la huella química de una roca.
Los investigadores de la Universidad de Basilea han puesto a prueba ANYmal en su "Marslabor". Se trata de una instalación de simulación diseñada para reproducir las superficies polvorientas y rocosas de Marte y la Luna.
El objetivo fijado para ANYmal era sencillo, desplazarse de forma autónoma, identificar rocas de interés científico, analizarlas y transmitir los resultados, todo ello sin intervención humana.
En las pruebas, divulgadas recientemente en 'Frontiers in Space Technologies', el robot analizó con éxito varias rocas de forma consecutiva e identificó yeso, un mineral blando de sulfato, carbonatos, basaltos y materiales análogos a los lunares como la dunita y la anortosita.
ANYmal completó misiones de forma autónoma en solo entre 12 y 23 minutos. Un operador humano que realizaba la misma tarea necesitó 41 minutos. No obstante, la supervisión humana ofreció resultados algo más detallados y con una precisión ligeramente superior.
Los actuales rovers marcianos operan bajo una supervisión casi constante desde la Tierra y solo recorren unos pocos cientos de metros al día. Utilizar un robot capaz de tomar sus propias decisiones científicas podría acelerar de forma notable el ritmo de la exploración.
El estudio también confirma que los robots con patas, capaces de salvar obstáculos y adaptarse a terrenos variables, podrían acceder a zonas de gran interés científico a las que los rovers con ruedas no pueden llegar.
En conjunto, la investigación apunta a un futuro en el que robots como ANYmal dejarán de ser simples herramientas manejadas a distancia para convertirse en protagonistas de la actividad científica, capaces de buscar de manera autónoma biosignaturas, las huellas químicas que podrían indicar vida antigua en planetas lejanos.