Los participantes se reunieron en un evento del "Offline Club" en Ámsterdam, donde entregaron sus teléfonos móviles antes de participar en una sesión de dos horas centrada en actividades creativas y sociales. El encuentro se celebró en la Posthoornkerk, donde los asistentes se dedicaron a escribir, hacer trabajos manuales y escuchar música de piano en directo.
Los organizadores explican que la iniciativa busca animar a la gente a desconectar de los dispositivos digitales y a centrarse en la reflexión y en la interacción en el mundo real. El concepto, lanzado en 2024, se ha extendido ya a varias ciudades de Europa.
Los participantes describieron la experiencia como un respiro frente al uso constante de pantallas, mientras que un investigador en Utrecht señaló que muchas aplicaciones están diseñadas para mantener a los usuarios enganchados mediante recompensas a corto plazo, lo que dificulta desconectar.