Una empresa china ha empezado a vender una unidad gigante que se puede pilotar. Cuesta 500.000 euros, camina sobre dos piernas y también puede atravesar paredes como si nada. ¿Bienvenidos al futuro?
Para una generación criada con 'Pacific Rim', 'Gundam', 'Alien' y 'Transformers', la fantasía nunca ha abandonado la imaginación: poder enfundarse un 'traje' de robot gigante y salir caminando con él. Esta semana, esa fantasía ha dejado de ser ficción.
Unitree Robotics, la empresa china que se ha convertido en uno de los fabricantes de robots más prolíficos del mundo, ha presentado el GD01, el primer robot transformable tripulado listo para la producción.
Mide unos 2,8 metros de altura y permite a un piloto humano subir a él y manejarlo desde una cabina abierta en su torso. Puede caminar erguido sobre dos piernas en posición humanoide o reconfigurarse para desplazarse sobre cuatro patas en terrenos más abruptos. Las imágenes promocionales muestran incluso cómo atraviesa un muro de bloques de hormigón.
Pero es poco probable que la mayoría de nosotros lo utilicemos para ir de A a B en un futuro próximo. El precio de partida es de 3,9 millones de yuanes, casi 500.000 euros. Y Unitree aún no ha revelado públicamente detalles técnicos clave como la duración de la batería, la velocidad máxima, la capacidad de carga útil o la duración del funcionamiento.
De perros robot a mechas gigantes
Fundada en 2016 en Hangzhou por el ingeniero Wang Xingxing, la empresa comenzó con perros robot cuadrúpedos, inspirados en plataformas de investigación como el robot Spot de Boston Dynamics. Al parecer, Wang construyó su primer robot cuadrúpedo como parte de una tesis universitaria antes de abandonar el gigante de los drones DJI para fundar su propia empresa.
Una década después, Unitree controla aproximadamente el 70% del mercado mundial de robots cuadrúpedos y en 2025 envió más de 5.500 robots humanoides, más que cualquier otro fabricante del planeta, incluida Tesla. Sus robots aparecieron incluso en la Gala de Primavera de la televisión china.
¿Para qué serviría realmente un robot gigante como éste?
Esta sigue siendo la gran pregunta sin respuesta. Unitree afirma que el GD01 está destinado a "mercados de alto valor", como operaciones industriales, rescates de emergencia y turismo cultural.
En teoría, sistemas como éste podrían utilizarse en zonas catastróficas, edificios derrumbados, zonas industriales peligrosas o entornos en los que los vehículos con ruedas tienen dificultades.
También hay implicaciones militares obvias, aunque Unitree describe explícitamente el GD01 como una plataforma civil y advierte a los usuarios de que lo utilicen de forma "amistosa y segura". El sector de la robótica en general lleva tiempo explorando ideas similares. Ya existen exoesqueletos motorizados en medicina, logística y defensa.
Empresas como Sarcos Technology and Robotics Corporation, Hyundai Motor Company y Lockheed Martin llevan años desarrollando sistemas robóticos portátiles que mejoran la fuerza de elevación o reducen la fatiga del trabajador.
Auge de la robótica humanoide
La robótica humanoide vive actualmente uno de sus mayores auges de inversión en décadas. Empresas de Estados Unidos, China y Europa se apresuran a construir robots de uso general capaces de trabajar en almacenes, fábricas y, con el tiempo, hogares.
Tesla está desarrollando su robot humanoide Optimus. Figure AI se ha asociado con BMW. Agility Robotics ya cuenta con robots de almacén que operan comercialmente. China, por su parte, está creciendo a gran velocidad.
En abril, la empresa china de teléfonos inteligentes Honor saltó a los titulares de todo el mundo cuando su robot humanoide completó una media maratón en Pekín en 50 minutos y 26 segundos, batiendo el récord mundial humano en casi siete minutos.
Según un estudio citado por el 'South China Morning Post', las empresas chinas representaron casi el 90% de las ventas mundiales de robots humanoides en 2025. Los datos oficiales también muestran que China tenía más de 140 fabricantes de robots humanoides y más de 330 modelos en 2025.
Acelerar el desarrollo de tecnologías como los robots humanoides figuraba como prioridad en el último plan quinquenal de Pekín, que se ha comprometido a "apuntar a las fronteras de la ciencia y la tecnología".
No cabe duda de que el GD01 es uno de los productos más llamativos de esta carrera. Pero si se trata de una tecnología de futuro realmente útil o de una elaborada prueba de concepto de marketing, es una pregunta a la que la industria aún no sabe cómo responder.